Estaba la señora de 60 años escombrando en su  casa, cuando de un cajón de cosas viejas encontró un recibo de unos zapatos que había mandado a componer 20 años antes. Aunque daba por perdidos los zapatos, decidió de todas maneras ir con el zapatero a preguntarle por aquel par. El zapatero le dijo déjeme buscar. Después de un rato, le respondió cínicamente: «Uy, señora, estos todavía no están, pero sin falta se los tengo para el próximo lunes». Lo publicaron en «Auge de vida». Foto de Slideshere..