Conozco a algunas amigas y amigos, adultos mayores, que dedican completamente su tiempo a cuidar a sus padres, a su esposo (a), a un hermano o a una hija o hijo, que está enfermo. He hablado con ellas y ellos para invitarles a un evento y me han dicho que no tienen persona que los releve en el cuidado de sus enfermos y únicamente alguien les ayuda con la compra de lo necesario para la comida. Qué nobleza de personas el dedicar íntegramente su tiempo a esta actividad. Foto de National Cancer Institute.