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Reuters

Un pequeño grupo de personas pedían un golpe de Estado y ocuparon la Cámara Baja del Parlamento de Brasil, durante un día de protestas en las que empleados públicos de Río de Janeiro se enfrentaron con la policía en una movilización contra las medidas de austeridad.

Los manifestantes, alrededor de 60, fueron arrestados por la tarde, unas tres horas después de tomar la Cámara. El grupo rompió una puerta de vidrio para ingresar al lugar y se enfrentó con la guardia del Palacio legislativo. Muchos pedían un golpe de Estado para derrocar al actual gobierno de Michel Temer.

El grupo se quejó por lo que calificó como una corrupción gubernamental endémica. Brasil fue sacudido hace dos años por el inicio de una investigación por un gigantesco esquema de sobornos en la petrolera Petrobras.

Varios ejecutivos de empresas de construcción han sido encarcelados, más de 60 políticos están bajo investigación y el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva afronta dos casos separados de corrupción relacionados al caso.

En Río de Janeiro, legisladores comenzaban a debatir un paquete de austeridad cuando comenzaron las protestas. La policía chocó con los manifestantes, quienes se manifestaban contra los recortes.

Río, que hace tres meses albergó los Juegos Olímpicos, es el segundo estado más endeudado de Brasil. Los salarios de la policía y los empleados públicos se han pagado con retraso, cuando se pagaron, durante meses.

Poco antes de los Juegos, el gobierno estatal declaró una «emergencia fiscal» para liberar fondos federales para asegurar que los policías cobraran sus sueldos y los hospitales estuvieran abiertos en medio de la cita deportiva.