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Notimex

México requiere invertir idealmente durante este año 15 mil millones de dólares adicionales a los 17 mil millones de dólares que ya invirtió en proyectos de infraestructura, reveló un análisis económico de un organismo creado por el G20.

Elaborado por el Centro Mundial de Infraestructura, el análisis estimó que México idealmente debería invertir este año 32 mil millones de dólares en esta clase de obras públicas.

Según el análisis, las dos áreas con los mayores rezagos de inversión son carreteras, con un gasto en este año de cuatro mil 700 millones de dólares pese a que existe una necesidad de inversión de 17 mil millones de dólares; y electricidad, con un rezago de mil millones de dólares.

El análisis consideró seis sectores de inversión adicionales: energía, telecomunicaciones, aeropuertos, puertos marítimos, ferrocarriles y agua.

En el análisis para todo el continente americano, el Centro Mundial de Infraestructura asentó que en este año se ha reportado una inversión de 14 billones de dólares en proyectos de infraestructura, aunque existe una necesidad de invertir 20 billones de dólares.

Chris Heathcote, director ejecutivo del Centro Mundial de Infraestructura, indicó que la estimación de gasto se realizó tomando en cuenta la calidad de la infraestructura actual en el país, las proyecciones de crecimiento económico y de población, y el gasto de otras naciones de la región.

En entrevista con Notimex, Heathcote resaltó que en tanto que México ha invertido en la última década un promedio anual de 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en proyectos de infraestructura, naciones de América han invertido en promedio alrededor de 5.5 por ciento.

“México ha reportado en los últimos 10 años una inversión sistemáticamente por debajo del promedio del continente”, afirmó Heathcote.

Añadió que estos bajos niveles de inversión podrían afectar el cumplimiento de México de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles de la ONU, en especial aquellos relacionados con brindar electricidad y agua a la población.

“Lo que pretendemos con el análisis no es que las estimaciones de inversión sean perfectamente precisas sino ofrecer a un país una visión de lo que naciones similares y contiguas están invirtiendo en infraestructura”, declaró Heathcote.

Aseguró que las inversiones en infraestructura impulsan la productividad, por lo que los rezagos en un país respecto de sus vecinos tendrían un efecto en su crecimiento económico en el futuro.

“Vemos el análisis como un mecanismo de alerta temprana para que un país confirme si están liderando su región o si se está quedando atrás en términos de sus inversiones”, sostuvo Heathcote.

Puntualizó que el sector privado es el mecanismo ideal para cerrar las brechas de inversión en infraestructura, y subrayó el apetito de fondos de pensión para esta clase de proyectos en mercados emergentes.

El experto aclaró que las alianzas público-privadas son mecanismos que pueden ser empleados también para multiplicar los proyectos de infraestructura en el mundo.

Advirtió sin embargo que los recursos privados no deben ser la única solución para la creación de infraestructura, e insistió que el Estado debe promover proyectos que alienten el desarrollo pese a que éstos no signifiquen un retorno financiero.

Dadas las enormes cantidades de dinero necesarias para iniciar estos proyectos, Heathcote aseveró que la mejor manera de evitar la corrupción y el desvío de recursos es transparentar cada aspecto de una obra, comenzando desde las subastas hasta el proceso de asignación y desarrollo.

En ese sentido, el experto consideró que la construcción del actual aeropuerto de la Ciudad de México es un modelo consistente con estándares de transparencia internacionales.