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EFE

Los siete años de guerra en Siria han causado una “tragedia humana colosal”, denunció hoy el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, con motivo del séptimo aniversario del inicio del conflicto el próximo 15 de marzo.

“Esta guerra de siete años ha dejado una colosal tragedia humana a su paso. Por el bien de los vivos, es hora de poner a fin este conflicto devastador. No hay ganadores claros en esta búsqueda sin sentido de una solución militar, pero los perdedores son fáciles de ver, son el pueblo de Siria”, lamentó Grandi, según un comunicado.

El responsable de la ONU hizo estas declaraciones al final de una visita al Líbano de tres días, en la que se ha reunido con responsables gubernamentales y con algunos refugiados sirios.

La nota de ACNUR apunta que en estos siete años de contienda, cientos de miles de personas han perdido la vida, mientras que 6.1 se han desplazado dentro de Siria y 5.6 millones han buscado refugio en países vecinos.

La agencia de la ONU consideró que las condiciones que afrontan los civiles que permanecen en el territorio sirio son “peores que nunca”, ya que el 69 por ciento languidece por la pobreza extrema.

El 90 por ciento de las familias gasta más de la mitad de sus ingresos anuales en comida en un país donde los precios de los alimentos son ocho veces mayores que antes del conflicto.

Además, 5.6 millones de personas viven en condiciones que suponen una amenaza para sus vidas en términos de seguridad y derechos básicos o estándares de vida, y requieren de asistencia humanitaria urgente, dice el texto.

Soldados turcos se preparan para cruzar la frontera sirio-turca, en el distrito de Hassa. Foto: EFE

En ese sentido, ACNUR, junto a sus socios humanitarios, desarrolla todos los esfuerzos posibles para llevar ayuda a quienes la necesiten, pero recordó que el acceso a los habitantes de zonas asediadas o de difícil acceso sigue siendo “lamentablemente inadecuado”.

En ese sentido, citó el caso del convoy humanitario del pasado día 5 a Duma, en la región asediada de Guta Oriental, que, pese a tratarse de “un acontecimiento positivo”, tuvo que retirarse antes de que la mitad de los alimentos que transportaba fueran descargados de los camiones, debido a la continuación de los bombardeos.

Grandi destacó que, “incluso en la guerra, hay normas que todas las partes deben respetar. En Siria, hasta la opción de huir de zonas en conflicto por seguridad a otras partes del país está menguando”.

“Debe permitirse a la gente abandonar y buscar refugios, así como proteger a cualquier precio a los civiles y la infraestructura civil, incluidos hospitales y escuelas”.

El comunicado añade que “la peligrosa situación” dentro de Siria ahoga las esperanzas de millones de refugiados sirios en Estados vecinos, como Turquía, el Líbano, Jordania y Egipto, de regresar algún día a sus casas.

“Los refugiados comprensiblemente todavía están demasiado atemorizados para regresar, ante los enfrentamientos en algunas partes de Siria tan feroces como en cualquier punto del conflicto”, reflexionó Grandi.

A este respecto, ACNUR afirmó que se prepara para asistir a quienes deseen volver a Siria, pero, apuntó, la situación de seguridad necesita mejorar “considerablemente” para que esto pueda producirse.