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Investigación posdoctoral compara cine zapatista y cine piquetero.

  • Eden Bastida, artista visual, realiza una estancia de investigación que inició con la conferencia “El cine imposible: apuntes sobre el cine zapatista en la clandestinidad”.
  • Su enfoque tiene un elemento personal y busca generar una continuidad con los estudios sobre cine de décadas anteriores. 

 

Eden Bastida, miembro del Sistema Nacional de Creadores, realiza una estancia posdoctoral en el CEEC de la UV,

 

“No pienso en el cine zapatista ni en el cine piquetero como géneros cinematográficos per se, los pienso como vertientes de lo que pueden ser nuevos tipos de cine militante latinoamericano”: Eden Bastida. 

 

David Sandoval Rodríguez .

 Con un análisis comparativo entre los orígenes del cine zapatista en México y el cine piquetero –cine surgido de las luchas sociales en Argentina, Eden Bastida Kullickartista visual y miembro del Sistema Nacional de Creadores, realiza una estancia de investigación posdoctoral en el Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación (CEEC) de la Universidad Veracruzana (UV). 

Como parte de sus actividades de la estancia, Bastida Kullic impartió la conferencia virtual “El cine imposible: apuntes sobre el cine zapatista en la clandestinidad”, que fue moderada por Elissa Rashkin, académica del CECC. 

Eden Bastida es doctor en Teoría e Historia de las Artes por la Universidad de Buenos Aires (UBA) de Argentina y detalló que se encuentra en la etapa inicial de su proceso de investigación, enfocada en la recopilación de datos; asimismo, recordó que la clandestinidad del cine zapatista es considerada controversial. 

Planteó que en el ámbito audiovisual está muy presente en el debate la cuestión de los formatos; “algunos colegas me hacían observaciones de lo riesgoso de mi parte respecto a la idea de pensar en (el concepto de) cine, pero creo que en esta reconstrucción histórica intentaré elaborar de 1983, año de fundación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), a los primeros años de la década de los noventa, previos al alzamiento, ya que el contexto social, a nivel general en el país, marca un cambio constante del uso de las tecnologías audiovisuales y por consecuencia el uso de esas herramientas en territorio zapatista”. 

Bastida Kullic apuntó que el foco de su investigación está puesto “en el uso de dichas herramientas audiovisuales, en cuestiones de narrativa, lenguaje estético y no tanto en formatos, dispositivos o medios, porque para este primer estadio de la investigación complejizaría la idea de cine y video, porque en esa etapa de los años ochenta a noventa se da un cambio de formato”. 

La idea de continuar haciendo uso del concepto de cine, explicó, “principalmente tiene que ver con la idea de generar una continuidad con los estudios del cine militante latinoamericano, abordados a finales de la década de los años setenta; existe un quiebre rotundo en pensar los cines hasta ese momento y esta investigación trata de abonar a que funcione como continuidad estos dos cines militantes”, dijo en referencia tanto al cine zapatista como al piquetero. 

De igual forma, recordó que en el campo audiovisual están todavía presentes los debates que comenzaron desde hace 40 años en cuanto al uso del video en el audiovisual militante. 

Bastida Kullic dijo que su análisis comparativo no sólo se basa en la conexión temporal entre el alzamiento en 1994 del zapatismo, con las primeras efervescencias, dado que también por esos años se da el surgimiento del movimiento piquetero.

 

Bastida Kullic impartió la conferencia virtual “El cine imposible: apuntes sobre el cine zapatista en la clandestinidad”

 

Explicó que los puntos de contacto que le interesa profundizar están relacionados con la cuestión estética de los videos generados por los movimientos, tanto aquellos creados por los cineastas como aquellos generados por los colectivos militantes de la época en ambos países. 

“No pienso en el cine zapatista ni en el cine piquetero como géneros cinematográficos per se, los pienso como vertientes de lo que pueden ser nuevos tipos de cine militante latinoamericano”, precisó. 

Existe un “abanico de estéticas y de modos de producción tan extenso que un poco complejiza el acercamiento a ambos cines”, advirtió; por tal motivo, la intención de su investigación en general es profundizar cómo fue la toma de herramientas audiovisuales en la construcción de propuestas políticas imaginativas en ambos cines. 

El ponente dijo que también busca indagar respecto a cómo la tradición del cine militante de las décadas anteriores puede colaborar en el análisis de estos cines surgidos hace poco más de 20 años. 

Por otro lado, manifestó que “un elemento importante es la noción de lo personal en esta investigación, que parte en gran medida desde este aspecto; lo digo por ser partícipe de redes de apoyo al zapatismo, tanto en Monterrey –mi ciudad natal– en los primeros años de la adolescencia, hasta mi estancia de casi 15 años en Buenos Aires con redes de apoyo al zapatismo. La vivencia y el apoyo al zapatismo ha pasado por lugares más allá de la investigación académica”. 

 

La conferencia fue moderada por Elissa Rashkin, investigadora del Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación de la UV