Lugar:
Fuente:
Universidad Veracruzana

 

  •  Ayuntamientos depositan residuos sólidos urbanos en tiraderos a cielo abierto que no cumplen con la NOM 083 de la Semarnat, contaminando suelo, aire y agua. 

 

Rafael Galina Pantoja, subsecretario de Fomento y Gestión Ambiental de la Sedema, fue conferencista en la 2ª Jornada Académica por la Sustentabilidad..

 

José Luis Couttolenc Soto.. 

 Rafael Galina Pantoja, subsecretario de Fomento y Gestión Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) del Gobierno del Estado, dio a conocer que en Veracruz operan únicamente seis rellenos sanitarios que se localizan en el centro y norte de la entidad, en tanto que los ayuntamientos de la zona sur depositan sus desechos sólidos a cielo abierto, contaminando suelo, aire y agua. 

El funcionario estatal fue conferencista en el segundo día de actividades de la 2ª Jornada Académica por la Sustentabilidad, organizada por la Facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana (UV) en coordinación con la Sedema, en la que ofreció la charla “Tiradero a cielo abierto vs. relleno sanitario”. 

Mencionó que en el estado se generan más de siete mil toneladas diarias de residuos sólidos urbanos (RSU) que son colectados por los servicios de limpia pública municipales, y tres mil toneladas por día de residuos de manejo especial (RME) provenientes de centrales de abasto, industrias, materiales de construcción y jugueras, entre otros, que son colectados y transportados con permiso de la Sedema. 

Precisó que mientras los rellenos sanitarios cumplen con la NOM 083 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en los tiraderos a cielo abierto los ayuntamientos sureños depositan de manera descontrolada y desorganizada los RSU, que además de contaminar cuerpos de agua superficial y mantos freáticos por lixiviados (agua corrosiva generada por la disposición final de los residuos sólidos) o percolados, provocan fauna nociva e insalubridad. 

Entre los municipios que enfrentan este problema mencionó Coatzacoalcos, Cosoleacaque, Nanchital, Chinameca, Jáltipan, Las Choapas, Ixhuatlán del Sureste y Veracruz, en algunos de los cuales los tiraderos se encuentran sobre ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) o conducciones de línea eléctricas de alta tensión, en donde maquinaria pesada efectúa trabajos de compactación con alta peligrosidad. 

Desde la perspectiva ambiental y de salud pública, la disposición de residuos tiene una relevancia fundamental, por lo que se recomienda que permanezcan en sitios en donde no se diseminen con efectos negativos, como los rellenos sanitarios, que constituyen una infraestructura idónea para tal confinamiento tanto por razones de salud pública, como ambientales y de conservación de los recursos naturales. 

Refirió que algunos municipios hacen una disposición “criminal” de RSU directamente sobre cuerpos de agua (ríos), provocando contaminación y taponamientos totales que afectan a otros municipios; otros, como el de Veracruz, “generan una enorme montaña de basura sin el proceso adecuado y sus lixiviados afectan la costa, playas y contaminación al sistema arrecifal veracruzano”. 

Otro problema grave de los tiraderos a cielo abierto son los incendios permanentes por el biogás que producen, y su humo tóxico es transportado por el viento a las zonas urbanas provocando afectaciones a la salud de la población. 

Galina Pantoja expresó que a los municipios que enfrentan esta problemática la Sedema les ha solicitado operen sus tiraderos tipo relleno sanitario, para lo cual les ofrece acompañamiento técnico por personal especializado, puesto que es una obra de infraestructura a manera de cavidad o colina, que involucra métodos y trabajos de ingeniería para la disposición final de RSU y RME, cuya función es contener y controlar los contaminantes, minimizando los impactos ambientales. 

Al término de la plática, María de los Ángeles González Hernández, coordinadora del cuerpo académico (CA) Educación y Trabajo de la Facultad de Pedagogía, hizo una relatoría de los temas desarrollados en la 2ª Jornada Académica por la Sustentabilidad, que fue clausurada por Gonzalo Ortega Pineda, director general de Vinculación Social de la Sedema. 

 

Tiraderos a cielo abierto generan contaminación de suelo, aire y agua