Lugar:
Fuente:
Universidad Veracruzana

 

  • El sábado 12 de junio se presenta el último de los tres capítulos de Cúcara y Mácara: 40 años de impunidad, narrada por Héctor Moraz.
  • Para el 28 de junio, fecha exacta del 40 aniversario del ataque al elenco de Cúcara y Mácara, la Orteuv tiene preparada una sorpresa. 

 

Cúcara y Mácara fue denominada prácticamente como sacrílega por el episcopado de Xalapa e intensamente criticada.

 

Karina de la Paz Reyes Díaz 

 La miniserie documental Cúcara y Mácara: 40 años de impunidad, de la Compañía Titular de Teatro de la Universidad Veracruzana (OrteUV), es una defensa a la libertad de expresión, destacó su narrador, el actor Héctor Moraz. El sábado 12 de junio a las 20:00 horas se presenta el último de los tres capítulos que la conforman, por su canal: www.youtube.com/CIATeatroUV. 

El sábado 29 de mayo fue el estreno de esta miniserie documental y para darlo a conocer la Orteuv recordó que en diciembre de 1980, la Compañía Infantería Teatral de la UV estrenó la obra Cúcara y Mácara, escrita por Óscar Liera y dirigida por Enrique Pineda, la cual fue denominada prácticamente como sacrílega por el episcopado de Xalapa e intensamente criticada con el afán de detener sus presentaciones. 

“Sin éxito de cancelación, la Compañía logró llevar la obra a la Ciudad de México seis meses después de su estreno. El 28 de junio de 1981 mientras presentaban la función, el elenco fue brutalmente golpeado por un grupo de espectadores previamente organizados. Esto causó que el intercambio de opiniones en la prensa se hiciera presente.” 

En esta miniserie se relata la verdad desde la perspectiva de la comunidad teatral, evidencia la intolerancia, el amarillismo y la impunidad vividas por los actores, y es también un capítulo de la historia del teatro en el país. 

“Mi intención de hacer esto fue, sobre todo, dejar en las nuevas generaciones, sobre todo de los estudiantes universitarios, la memoria histórica de lo que ocurrió”, dijo Héctor Moraz en entrevista con Universo. Sistema de noticias de la UV. 

“Es una reflexión para estas nuevas generaciones que no hacen teatro, pero que en determinado momento se enfrentarán con una realidad de la que no se pueden evadir; ojalá y no les toque, pero lo importante aquí es defender la libertad de expresión, que no vuelva a ocurrir una cosa tan injusta, ingrata, atroz, torpe por parte de quienes lo hicieron.” 

Si bien en la miniserie no se culpa a nadie directamente, sí se da cuenta del contexto histórico, e insistió el actor de la Orteuv: “Nuestra obligación es defender el derecho a la liberta de expresión”. 

También se habla de la época en la que el entonces rector de la UV, Roberto Bravo Garzón, creó los grupos artísticos. “Una labor faraónica que logró y gracias a ello existimos todos los que nos pretendemos llamar artistas en esta Universidad”. 

Además, esta propuesta evidencia la labor de los actores de la Compañía Titular de Teatro que acompañaban a los entonces integrantes de la Compañía Infantería Teatral, como Arturo Meseguer y Hosmé Israel: “No estábamos solos”, advierte quien decidió narrar el suceso en tercera persona. 

Asimismo, Moraz buscó resaltar lo importante que es en la historia del teatro de Xalapa la Sala Chica “Dagoberto Guillaumin” del Teatro del Estado “Gral. Ignacio de la Llave”; por el contrario, dijo, en los años más recientes, a la Compañía la han ido relegando de esa sede, “por cuestiones inexplicables, de intereses políticos, de desinterés cultural. ¡Pero no vamos a quitar el dedo del renglón nunca!”, enfatizó. Para él, la Compañía requiere, necesita urgentemente un espacio propio y digno. 

 

“Hace falta fe y sentido de verdad” 

Héctor Moraz, lejos de hablar de cómo observa la libertad de expresión y la tolerancia de instituciones religiosas o gubernamentales a los temas tratados en las obras de teatro actualmente, da su punto de vista sobre la bella arte en sí y quienes se dedican a ella. 

“Las circunstancias eran otras, era un José López Portillo, un rancio priísta represor en todo sentido; hoy no estamos en diferentes condiciones, pero la Iglesia creo que también ha ido transformándose con un poco de sentido común y creo que a partir de ello tomó un papel un poco más reflexivo.” 

Lejos ve una agresión de esa naturaleza en estos tiempos: “Si soy sincero, honesto, el teatro en Xalapa se ha vuelto formal. El actor actual, egresado de la Facultad de Teatro y de varias escuelas de teatro, se ha ido guiando por modelos de narraturgia, de cuentacuentos, de juglares; es contar una historia sin inmiscuirse, en absoluto, es ‘te cuento un cuento, yo no fui, te lo cuento y ya’. No hay esa fe y sentido de verdad.  

”No lo conocen, no saben lo que es trabajar al interior, y conseguir, sacar, con todo el dolor y angustia que eso produce, un personaje. No saben lo que es crear un personaje.” 

En su sentir, cuando el elenco “sufre sangre, sudor y lágrimas” para poder interpretar una situación real, el público se inmiscuye con la obra, pero a la fecha, otros son los propósitos. 

“Mucho de lo que ocurrió en Cúcara y Mácara, creo yo, es por la fe y el sentido de verdad con la que los actores y el director integramos en ese montaje. ¡La gente se la creyó!, cosa que actualmente, en los montajes frívolos que veo, no lo hacen, no pueden inmiscuirse con la gente, porque están cubiertos de una forma superficial, rápida, ágil, para poder estrenar ya. 

”Buscan jalar a la gente con temas homosexuales, políticos, con temas que a la gente no le importan y mucho menos si no te inmiscuyes como homosexual, político, luchador social. Si no te inmiscuyes y sólo le presentas eso al público, el teatro está condenado a terminar, a extinguirse. Esa es mi mirada al respecto. Entonces, no creo que en estas condices se vuelva a repetir un hecho tal.” 

Para el 28 de junio, fecha exacta del aniversario 40 del ataque al elenco de Cúcara y Mácara en la Ciudad de México, la Orteuv tiene preparada una sorpresa, de la cual adelantó que se reunirán los actores que quedan y en su momento fueron parte de la Compañía Infantería Teatral. 

Y agregó: “Queremos hacer un claro y cariñoso homenaje a Ernesto ‘El Pelón’ Bautista, que fue escenógrafo de todos los montaje de Infantería Teatral, él murió en 1988; a Rafael Cobos, que murió en 1989; a Hosmé Israel, que murió hace apenas cuatro años, y a Arturo Meseguer. Un homenaje a su generosa y desinteresada participación.” 

Una vez presentados los tres capítulos, podrá consultar la serie completa en el canal oficial de la Orteuvwww.youtube.com/CIATeatroUV. 

 

“El teatro es alma, corazón, vida, sangre, calor, sudor, contacto, amor”: Héctor Moraz