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La Razón / Adriana Góchez

Ocho años antes de que estallara la Revolución Mexicana, Francisco I. Madero, una de las figuras clave de este movimiento, se encontraba alistando los últimos detalles de sus nupcias con Sara Pérez, Sarita, como el solía llamarle, a quien le expresaba su amor a través de cartas que revelan la parte humana y romántica de quien fuera presidente del país entre 1911 y 1913.

“Cuando pienso que muy prontito vamos a ver tan felices, me pasa lo que a ti, que me parece todo un sueño y se me hace eterno el poco tiempo que nos falta pero hay que tener paciencia que 51 días como quiera se pasan y nomás esos nos faltan. Yo a cada rato voy a nuestra casita pues me encanta estar allí, tanto para activar todos los trabajos, como para pensar lo contento que estaré allí cuando me traiga mi encantadora palomita”, le expresaba Madero a su amada en una misiva fechada en diciembre de 1902.

En el escrito también revelaba preocupación por el trato que recibía su prometida por parte de su tía.

“Te aseguro que no puedo ni quitarme lo que me desagrada con tu tía que te deje toda la carga hasta de cosas que no te corresponden hacer como atar los bultos y demás quehaceres tan pesados. y luego maltratarte… (como) si fueras su ama de llaves… Ya no quiero hablar más de esto que me desagrada tanto”, le decía a Sarita, con quien inició su noviazgo en 1897. 

En otra epístola, Madero le contaba de los preparativos en el que sería su nuevo hogar. “Se nos va allanando y espero en Dios que no tendremos ningún inconveniente para reunirnos el 27 entrante como hemos pensado y como tanto lo deseamos. Te aseguro que ni quiero pensar en ese día que va a ser tan feliz para nosotros porque entre más pienso, más largo se me hace el tiempo que me falta”, le decía.

Ambas cartas, que estaban en poder de un coleccionista, irán a puja el próximo 22 de enero en Morton Subastas, junto con otras misivas, documentos y libros, entre los que destaca el escrito en que Madero pide la renuncia de Porfirio Díaz.

Las epístolas hablan de que Francisco I. Madero era “una persona sentimental, muy cariñoso, inclusive habla en diminutivo ‘cartita’, ‘Sarita’, de la ‘casita’; se ve muy noble. Comparado con los aspectos netamente históricos, aquí es totalmente la persona al natural hablándole a la que será su futura esposa. Las cartas son previo al movimiento que lo puso como héroe o iniciador de la Revolución Mexicana”, destacó a La Razón Jesús Cruz, jefe del departamento de Libros y Documentos de Morton Subastas.

Para corroborar la autenticidad de las misivas fue necesario que expertos compararan la caligrafía y la firma de Madero.

La primera carta es de seis páginas y la segunda de cuatro. Tienen un precio de salida de 18 a 22 mil pesos.

Otros documentos que destacan en la puja son el Manifiesto de Amnistía de Francisco Villa, fechado 9 de diciembre de 1913, del cual no se tiene registro de ningún otro
ejemplar en el mundo.

En éste Villa decía: “La infame labor de la prensa asalariada y nauseabunda… ha calumniado horriblemente… Dentro de las facultades extraordinarias con que me encuentro investido… concedo amplia amnistía y extenderé salvoconductos a cuantos individuos se me presenten deponiendo las armas que en nuestra contra hayan usado…”