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E-Consulta Veracruz

El joven profesionista asegura que en un mes ganó más dinero por trabajar como repartidor de comida que en un empleo formal

A lo largo de un mes, Daniel Vela trabajó como repartidor de comida en la empresa DIDI Food, logrando ganancias por 10 mil pesos. Esta cantidad superó el sueldo que tenía en su más reciente empleo como editor de vídeos y camarógrafo en una empresa de arquitectura.

Daniel tiene 30 años de edad y egresó en 2021 de Ciencias de la Comunicación por la Universidad Veracruzana (UV). En mayo de 2022 renunció a su empleo donde ganaba 8 mil pesos mensuales. Si lo hizo, cuenta, es porque no le brindaban seguro médico y las actividades que realizaba tenían un alto riesgo de accidentes, pues subía a los edificios en construcción para grabar.

Además, su salario era insuficiente para cubrir sus gastos como comida, transporte y pagos de servicios, por lo que tenía dos empleos; durante los fines de semana, se dedicaba a grabar eventos sociales en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.

 

“En esa temporada estuve trabajando en eventos de bodas, grabando vídeos para una agencia, por ambos empleos ganaba 6 mil 500 a la quincena”, cuenta Daniel.

Antes de obtener su título como comunicador, obtuvo un empleo acorde a lo que estudió, pero esto tampoco le garantizó tener un buen sueldo.

De acuerdo con el Observatorio Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), en 2020 el estado de Veracruz ocupaba el tercer lugar con los profesionistas peores pagados de las 32 entidades del país.

Los profesionistas veracruzanos ganaban en promedio 8 mil 908 pesos mensuales, actualmente el observatorio señala que un profesionista gana alrededor de 10 mil 275 pesos en el estado; no obstante, la realidad es otra, dice Daniel.

“El trabajo está escaso y si consigues algo acorde a lo que yo me especialicé, que fue en el área de nuevas tecnologías, te lo pagan muy barato, si al caso mil 500 a la semana”, cuenta.

 

Después de renunciar a su empleo en la empresa de arquitectura, continuó con los eventos y fiestas. También optó por trabajar como repartidor de comida, donde asegura ganó más dinero.

“En este trabajo ganas dependiendo cómo te apliques. Si trabajas todo el día, puedes ganar hasta 500 pesos o 600 pesos diarios y tiene más tiempo que puedes utilizar para hacer otras diligencias”, dice.

Por falta de empleo decidió emprender

Trabajar como repartidor tiene sus ventajas y desventajas, explica Daniel. Una las cosas favorables es el sueldo y la facilidad de manejar su tiempo a su antojo, pero las cosas negativas es la falta de seguridad social y prestaciones, estos factores hicieron que dejara esa ocupación.

El dinero que ahorró como repartidor de comida lo invirtió en comprar más equipo de vídeo con la finalidad de crear una empresa dedicada a cubrir eventos y fiestas, pues encontró en este medio una nueva manera de generar ingresos.

 

A inicios del 2022 él y su hermana empezaron el proyecto Meraki, poco a poco se han dado a conocer en este ramo y esperan en un futuro poder crecer y dar empleo a otras personas.

“Este campo es muy bien pagado, pero es dependiendo al mercado en el que te quieras enfocar, por ejemplo, nosotros nos estamos enfocando en las personas que no cuentan con mucho dinero para pagar una sesión de fotos, pero que quieren algo bonito y bien hecho”, agrega.

Daniel comenta que la idea surgió debido a la falta de trabajo que hay en la ciudad de Veracruz, por esta razón sus demás compañeros tuvieron que migrar a otros estados, para tener un mejor sueldo.

Jorge Antonio Acosta Cázares, vicepresidente del Colegio de Economistas del estado de Veracruz, dice que los jóvenes egresados migran a otros estados debido a la precariedad laboral que hay en la entidad.

La mayoría de los jóvenes se van a estados del norte del país, ya que tienen mejores sueldos. Esto se debe a que estas entidades cuentan con más actividad económica industrial.

“El grado de industrialización es un factor importante, por otro lado, con ese proceso de industrialización las empresas también comienzan a crecer. Si bien es cierto, que en el país hay más micro y pequeñas empresas, también es cierto que pagan los salarios más bajos”, dice el especialista.

 

En el caso de Veracruz, hay menos actividad industrial, al igual que existen un número mayor de micro y pequeñas empresas, este factor se debe a que los profesionistas que no logran encontrar un oficio bien remunerado, deciden poner su propio negocio.

Trabajos informales son mejor pagados: economista

Acosta Cázares, quien es docente de la UV, indica que, al igual que Daniel Vela, en muchos de los casos la precariedad laboral en el estado es tan grande que, una persona que trabaja en el sector informal puede ganar más que un profesionista.

“Atribuido a la pandemia se ha dado una gran cantidad de personas profesionistas que se van a la informalidad. Aunque pueden ganar más, hay un riesgo, pues no tienen ninguna seguridad social o jubilación”, dice.

La STyPS indica que en Veracruz existen 2 millones 209 mil 920 personas ocupadas en el sector informal en el primer trimestre del 2022.

 

Las políticas económicas son una de las estrategias que se deberían implementar en el estado, con la finalidad de atraer más inversión con empresas que ofrezcan mejores salarios y prestaciones, al igual que se debe buscar que las empresas nacionales y extranjeras paguen mejor, puntualiza el especialista.

Estas estrategias podrán ayudar a los profesionistas como Daniel a encontrar un mejor trabajo, con prestaciones de ley y bien pagado, para que no migren al sector informal o a otros estados.

ys