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La Jornada

El 2 de octubre no se olvida, porque a 50 años del movimiento estudiantil de 1968 aún no contamos con un sistema de justicia que funcione, ni con un Estado de derecho efectivo, y por lo tanto, tampoco con una democracia efectiva, sostuvo este viernes el coordinador de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jorge Volpi.

En la inauguración del “M68: Memorial del 68 y Museo de los Movimientos sociales”, en el Centro Cultural Tlatelolco (CCUT) de la Universidad, Volpi dijo a nombre de la UNAM que las demandas de los jóvenes de hace medio siglo siguen vigentes en el México de hoy.

En una ceremonia en la que estuvieron, entre otros, el rector Enrique Graue y el presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, Volpi repasó el pliego petitorio de Consejo Nacional de Huelga y lo tradujo a los problemas contemporáneos.

La primera demanda del 68 era la libertad para los presos políticos. Hoy, dijo Volpi, esa demanda significa que se requiere un sistema de justicia que funcione, porque “tenemos uno que no funciona en ninguna medida”.

La segunda exigencia del pliego era la derogación del delito de disolución social. “Lo que pedían sobre todo eran leyes que fueran auténticamente justas y ese delito, evidentemente, no lo era. Hoy necesitamos algo semejante: que se derogue la ley de seguridad pública”.

La tercera demanda era la desaparición del cuerpo de granaderos. “Hoy necesitamos es un país en paz, con una policía efectiva y confiable y con el ejército de vuelta en sus cuarteles”, demandó el escritor.

En los puntos cuatro y seis del pliego petitorio, el movimiento exigía la destitución de los jefes policíacos que habían participado en la represión y el deslinde de responsabilidades. Volpi dijo que hoy “el deslinde de responsabilidades es urgente para saber la verdad de los casi tres lustros de guerra contra el narco, de los casi 300 mil muertos de las cifras oficiales, de los 30 a 60 mil desaparecidos, para saber lo ocurrido en casos como Ayotzinapa, Tlatlaya, Allende, las fosas de Veracruz y Tamaulipas, y saber por qué llegamos ahí y quiénes en los cuerpos de seguridad fueron responsables de violaciones a derechos humanos”.

En su quinto punto, el pliego exigía indemnización a las víctimas. “Lo mismo que seguimos necesitando urgentemente en el México de 2018: verdad, justicia, reparación del daño y garantía de no repetición”.

Con la inauguración del “M68: Memorial del 68 y Museo de los Movimientos Sociales”, la Universidad cierra prácticamente las conmemoraciones del 50 aniversario del movimientos estudiantil, que han incluido alrededor de 300 actividades culturales y académicas.

El nuevo espacio -en cuya inauguración participaron la presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli, y la presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Alejandra Haas, entre otros- es la expresión museográfica del repositorio digital “M68: Ciudadanías en movimiento”, en un espacio físico de más de mil 700 metros cuadrados en el que se exhiben piezas artísticas y materiales históricos, como documentos, fotografías, audios y videos, así con un montaje realizado a partir de dispositivos digitales.

Con esta propuesta se busca llevar al espacio físico una memoria colectiva y en constante construcción, así como propiciar la reflexión como puerta de entrada para intervenir en el presente y generar mejores futuros, de acuerdo con información de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM.

El Memorial del 68 y Museo de los Movimientos Sociales se puede recorrer de dos maneras. La primera es una ruta centrada en el movimiento estudiantil de 1968, en la que se presentan las instalaciones artísticas de Voluspa Jarpa y Plinio Ávila, así como una maqueta interactiva sobre la masacre del 2 de octubre y una serie de réplicas de objetos de protestas.

El segundo recorrido aborda en diversas exposiciones los movimientos sociales. La exposición “Límites del orden” es una muestra de la cultural visual y artística de los años setenta, “Cartografía de movimientos sociales y derechos ciudadanos”, explora los mecanismos de acción de la sociedad para garantizar una vida más digna y justa.

La entrada al museo, que está en las instalaciones del CCUT, es gratuita, y se encuentra abierto de martes a domingo de 10 de la mañana a seis de la tarde.