"Cuando despertó, Tito ya no estaba ahí".. Son sólo siete palabras que han estremecido las letras. Aunque pareciera una frase abandonada por el temor a la página en blanco o porque el tema no daba para más, en sí es el cuento más breve de la literatura, una obra maestra: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí"... Augusto Monterroso, muerto en 2003 a los 82 años, es el culpable de la escritura de millones de páginas sobre esa sola línea. Y es que la brevedad, la concisión, la linealidad y un estilo directo son las característica de la narrativa del desaparecido autor guatemalco nacido en Honduras y radicado en México desde hacía medio siglo. La vida es corta y el arte largo, decía el escritor mejor conocido como Tito al definir su virtud para ser breve, sin embargo el autor de "La oveja negra y demás fábulas" no le daba más crédito a ese atributo literario que el resultado de su trabajo". Se publica en el libro "Viajeros sin destino" de Luis Gastélum.

"Como si estuviera nevando.. las matas de café lucen sus flores.. blancas para convertirse en el fruto.. de tono cereza.. Cafetales florecidos.. de la serranía cordobesa.. orgullosos se muestran con singular belleza.. Tesoro cordobés que aroma nuestra tierra.. café veracruzano.. que gana elogios para nuestro campo.. ¡Turista que viajas por estas tierras.. bendecidas por el cielo!!.. disfruta de este café que reconforta.. te hace soñar y esta tierra jamás olvidar". De la autoría del estimado Jesús Reyes Chávez.

1) "Estoy convencido de que la primera gran prueba de un gran hombre consiste en la humildad": John Ruskin. 2) "Imitemos en humildad a Cristo y a Sócrates": Benjamín Franklin. 3) "Humildemente me esforzaré en amar, en decir la verdad, en ser honesto, en no poseer nada que no me sea necesario, en ganarme el sueldo con el trabajo, en estar atento siempre a lo que como y bebo, en respetar las creencias de los demás, en buscar siempre lo mejor para todos, en ser siempre un hermano para todos mis hermanos": Mohandas Karamchand Gandhi. 4) "El humor es el resplandor de la mente": Edward George Bulwer. 5) "El buen humor es en la mayoría de las personas alegres el satisfactorio resultado de una tenaz disciplina": Edwin Percy Whipple. 6) "El buen humor gana batallas que la fuerza y la razón perderían": Anónimo. 7) "El humor y la sabiduría son las grandes esperanzas de nuestra cultura": Antonio Mingote. 8) "El más desperdiciado de todos los días es aquel durante el cual uno no tuvo risas": Sébastien-Roch Nicolás Chamfort.

El que esto escribe no es ningún conocedor de aromas para caballero. Hubo un tiempo que me decanté por la loción Vetiver, la más clásica entre las clásicas fragancias para caballero. Decir Vetiver era decir elegancia, galanura, galantería, seducción. De lo que no me percaté en ese entonces es que yo no podía llegar a las aulas universitarias oliendo a gentleman, era algo hasta ridículo. Vetiver va bien con personalidades maduras, diría que no va conmigo ni siquiera ahora que rebaso la media centena de años. Pero con el tiempo han aparecido otro tipo de aguas perfumadas que se han ganado el mote de clásicas, como es el caso de Fahrenheit, algo así como el meridiano cero. Pero esta loción no es una cualquiera, los que saben dicen que su aroma recuerda al de la gasolina. Algo hay de cierto en ello. Dice El País que “es la versión aromática de una moto sobre el asfalto al atardecer. Es contundentemente masculina, tal y como se concebía la masculinidad en el cine y la televisión de los años 80, cuando nació”. Mmm… quizá, lo que sí sé es que, al igual que la de la Casa Guerlain, Fahrenheit es una fragancia para caballeros maduros, un chaval no puede andar por ahí, paseándose por el barrio oliendo a Fahrenheit, es como muy sofisticado. Su base proviene de la resina de benjuí, sándalo y unas notas de salida de espino, madreselva y violeta. Tiene muy buen fijador que hace que su aroma perdure tres o cuatro horas después, sin embargo, hay un cierto toquesillo como a gasolina perfectamente identificable. Muy propio para oficinas ejecutivas con trabajo intenso. Lo escribe Marco Aurelio gonzàlez Gama, directivo de este Portal.

1) "Usa tu sonrisa para cambiar al mundo y no que el mundo te haga cambiar tu sonrisa. 2) No juzgues, mejor trata de comprender al prójimo, 3) Todos están librando alguna batalla que no conoces, sé amable con todos. 4) Lo que alguien opine sobre ti es sólo su opinión y no necesariamente te define. 4) Tu situación actual no es tu destino final. 5) El dolor que sientes ahora no se compara con la alegría que viene. 6) Si el plan falló, entonces cambia el plan pero no abandones la meta. 7) Pensar de más sólo produce preocupación innecesaria y te agota. 8) Un barco siempre está seguro en la orilla, pero no estaba diseñado para ello cuando fue construido. 9) No te enfoques en las dificultades, sino en las posibilidades, con mucha fe". Lo publica Freyobamusic y el correo lo envió Vicente Hernández Martínez.

1) "No hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo". 2) "Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé: sus nombres son: cómo, cuándo, dónde, qué, quién, y por qué". 3) "La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre". 4) "Si encomiendas a un hombre más de lo que puede hacer, lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer, no hará nada". 5) "Siempre me he inclinado a pensar bien de todo el mundo, evita muchos problemas". 6) "La victoria y el fracaso son dos impostores, y hay que recibirlos con idéntica serenidad y con saludable punto de desdén". 7) "Los peores embusteros son nuestros propios temores". 8) "Las palabras son la más potente droga utilizada por la humanidad".

La primera vez que escuché con cierta conciencia a los ‘escarabajos’ (The Beatles), he de ver andado rondando los 5 o 6 años de edad, y como seguramente ocurrió también con muchos cuando escucharon por primera vez al ‘cuarteto de Liverpool’, su música me fascinó, en pocas palabras me embelesó. Algo había de diferente en sus melodías, en sus arreglos, en su orquestación, en su sonido único y diferente, especialmente a partir de su séptimo álbum, ‘Revolver’, ahí se nota el cambio, dirían hoy, la ‘transición’. Y no es que los seis anteriores no fueran álbumes valiosos, en especial yo destacaría ‘A Hard’s Day Night’ (1964) y ‘Help’ (1965), pero a partir de ‘Revolver’ hay un cambio, sobre todo en la orquestación y los arreglos y en donde ya se notaba la genial mano de George Martin, fue así como surgieron otros larga duración de época y que, conforme pasa el tiempo, cada vez se oyen mejor: ‘Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band’ (1967), Magical Mystery Tour (1967) y los tres últimos ‘Yellow Submarine (1969), ‘Abbey Road’ (1969) y ‘Let it Be’ (1970). No hay que escatimarle nada a John, Paul, George y Ringo, ellos eran los genios, sobre todo los dos primeros que exudaban un talento asombroso más cuando se ponían a escribir canciones, su fuerte era la composición musical y las letras, pero Martin, por sus conocimientos porque reunía varias virtudes: era un músico con formación clásica, sabía usar todos los recursos de un estudio de grabación y tenía un gran conocimiento de todos los géneros de la música popular, además, Martin que era un tipo elegante, el clásico Gentleman, era la cabeza fría y calculadora que metía al redil a los cuatro muchachos que lo único que querían hacer después de la música, la verdad, echar desmadre, reventarse hasta el extasío y andar con todas las muchachas que se les ponían por delante, estaban en la cima de la popularidad mundial, a decir del propio John Lennon, eran más famosos que Dios. The Beatles de todos modos hubieran triunfado con o sin Martin, no obstante ‘Yesterday’, ‘Eleanor Rigby’, ‘A Day in The Life’, ‘Strawbery Fields Forever’, ‘Penny Lane’, ‘Lady Madonna’ y ‘All You Need is Love’ jamás hubieran sonado como todavía suenan, como si las hubieran compuesto y grabado ayer. El 8 de marzo de 2016 falleció en su casa de Londres George Martin a los 90 años de edad, aparentemente por causas naturales. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Parece increíble que hasta en la élite mundial de los perfumes y las lociones también aparezcan los nipones. Y es que estamos acostumbrados a escuchar nombres del Sol Naciente en marcas de autos, cámaras fotográficas, equipos de sonido y son dominantes incluso hasta en deportes, como es el caso del béisbol, en donde tienen verdaderos gigantes para el rey de los deportes triunfando en el Gran Circo. ¿Pero ahora también en un mercado claramente dominado a lo largo de los años por marcas francesas? Increíble, pero cierto. Con los japoneses se refrenda aquello de que el que es perico en donde quiera es verde. El País incorpora a esta exclusiva lista a L’eau D’Issey (El agua de Issey), que es el nombre de pila del diseñador japonés Issey Miyake, que además de por su oficio, es muy conocido por su afición por la escultura y la tecnología. Issey también tiene su versión olfativa en un aroma muy fresco, la que está catalogada como “muy acuática y muy amaderada, como un día de verano en una isla remota”. Casi nada. Hizo su aparición en 1994, y se dice de él que “es un perfume complejo, con toques vetiver (planta gramínea originaria de la India cuya raíz aromática se emplea para perfumar la ropa y preservarla de la polilla), sándalo, cedro, ámbar y tabaco, salida de cilantro, ciprés, mandarina, estragón, salvia, bergamota, y lima ácida y calone, y un componente central de nuez moscada, geranio y azafrán, entre otros”. Hay lociones sofisticadas, esta agua de Issey es extravagante. Dice Karla Russell con toda razón que “… un hombre puede no agradar por sus modos, pero si huele bien se gana un buenos días”, palabra de mujer, creo que las damas son las mejores juezas para calificar un buen perfume masculino. Confieso que no conozco esta loción, pero suena bastante tentadora la descripción de El País. Lo publica Marco Aurelio Gonzàlez Gama, directivo de este Portal.

El siguiente en la lista de “Los cinco mejores perfumes para hombre” de El País es Opium Pour Homme de Ives Saint Laurent. Lo describe sencillamente como un “…escándalo. No es una exageración. Desde su lanzamiento en versión femenina (1977) y masculina (1995) ha llegado a ser prohibida en algunos países, como Arabia Saudí, porque sus autoridades consideran que su nombre incita al consumo de estupefacientes”. Bueno, yo creo que no es para tanto, pero sí, efectivamente, es un aroma en exceso sofisticado. Hay apenas una delgadísima línea entre lo que puede ser un aroma masculino de un femenino. Tiene una carga sexista definitivamente, remite al delirio y a los sueños. Es la única fragancia para la que David Lynch, el afamado cineasta británico se ha alquilado para rodar un anuncio. Es una loción con toques orientales, no necesariamente chinos o nipones, más bien como hindúes, pachulescos, a incienso, algo de mirra y cosas parecidas, lo que hace muy intenso, inconfundible y contundente. El fijador como la riqueza de las substancias (anís, vainilla, maderas y grosella) con las que se elabora hacen que se pueda oler sobre la piel horas después de haberse aplicado. Es uno de esos aromas que incluso los que no son expertos en perfume pueden identificar de forma instintiva. Se recomienda usarlo en invierno, es muy cálido y seductor casi hasta el arrebato. Definitivamente no es discreto, con mucha personalidad. Está en el mercado desde 1995. Su imagen era Rupert Everett, con una bata de seda púrpura muy sugestiva, tumbado sobre una cama de plástico roja, la cámara daba vueltas, provocando una sensación de vértigo, mientras el actor se acariciaba la piel. Un último comentario, si usted distinguido caballero no es de los que usa habitualmente camisas de seda y pantalones de lino, algodón egipcio y/o de kashmir mínimo Ermenegildo Zegna, por favor absténgase de usar Opium, más si es dado a usar pantalones roídos de mezclilla deslavados y camisetas underwear. ¿Usted qué opina?

No conozco a un varón –perdón del abuso de la masculinidad-, incluyo a las damas, que no sienta debilidad por una loción de diseño, digamos de un aroma fino, clásico, de esos que dejan estela al pasar. Retomo una sección de El País en donde señala las que son, a juicio del periódico madrileño, las 5 lociones más intemporales de los tiempos recientes. Empieza con Eau Sauvage (Agua Salvaje) de la casa Dior, de la cual destaco algunos extractos de la nota publicada. Su lanzamiento fue en 1966, o sea, tiene 52 años en el mercado de fragancias y sigue tan campante. Marcó un antes y un después en el mundo de los aromas masculinos, en cuanto a sus notas características lo describe como “un perfume fresco y cítrico, con una base de vetiver y unas notas de limón y romero que se perciben en su aplicación”. La sofisticación viene en envase. Para quienes la prefieren, los remite a una suerte como de colonia cara, nada que ver con la Sanborns, pero es como su prima francesa la aristócrata. Se define como una loción “viril, discreta y fresca” que contrasta con el tono dominante de la mayoría de las fragancias masculinas: olor a maderas. Se dice que cambió los cánones de estilo de los hombres actuales, digamos que los hizo más refinados. Desde que salió al mercado, no ha variado el diseño de la botella: las mismas estrías en diagonal del cristal, la misma etiqueta con el mismo logotipo y el mismo tapón plateado. A lo largo de las 5 décadas que tiene en el mercado, en su publicidad se han sucedido desde Alain Delon, Johnny Hallyday hasta Zinedine Zidane. El aroma original es difícil de igualar, incluso para quienes lo crearon. En mi opinión, es un aroma fresco, ideal para climas cálidos como los nuestros, sobre todo para el verano. No me imagino a un ruso o a un kazajastano con aroma a Agua Salvaje. ¿Usted qué opina? Lo comenta Marco Aurelio González Gama, directivo de "Crónica del Poder".
Página 3 de 7312345...102030...Última »