"A Fernando Benítez a sus 90 años ya le dolía todo. La vejez le provocaba horror y cuando se veía al espejo negaba su imagen. "Ese viejo no soy yo", decía quien se definía a sí mismo como: "Mi corazón está a la izquierda, mi estómago a la derecha y mi sexo es siempre monárquico". Cuando murió (el 21 de febrero de 2000), de un paro respiratorio, estaba despierto y le dolía todo, hasta el alma. "Nací pedante, me creía la divina garza y los indios me enseñaron a ser humilde, a la convivencia fratenal, a amar. Pero desgraciadamente he sido un mal discípulo de ellos. Sin embargo, su lección de humildad no la he olvidado", decía. Dedicó 20 años de su vida y más de 2 mil 500 páginas en "Los Indios de México".. "Tenía gran capacidad de ver el lado bueno de las cosas, todas las situaciones que vivía eran jocosas, siempre lo hacía reír a uno, convertía todo en alegría", recuerda Elena Poniatowska del autor "el Rey Viejo".. Su hermano del alma Carlos Fuentes dijo que sin Benítez los mexicanos seríamos más pobres y estaríamos más desintegrados, que aumentaría nuestro dolor y estaríamos más ciegos". Se publica en el libro "Pasajeros con destino" de Luis Gastélum.

A propósito de José José y su ya mítica interpretación de la canción ‘El triste’ (Roberto Cantoral) en el Festival de la Canción Latina de la Organización de la Televisión Iberoamericana (OTI) en 1970, en el no menos legendario Teatro Ferrocarrilero de la capital de la República, el cantante se presentó a cantar acompañado de la orquesta –autor de los arreglos supongo también- del maestro José Sabre Marroquín. Tal vez poca gente saben que en esa orquesta tocaba, no sé si como titular o invitado, el músico jazzista cordobés Juan José Calatayud González. Si uno revisa el vídeo, que tiene más de 70 millones de visualizaciones, notará claramente el piano de cola como parte de la orquestación y al frente de este instrumento se encuentra el distinguido paisano, con sus inconfundibles lentes de pasta y, lo muy notable, abajo, “pedaleando” los pedales del piano, las piernas del músico en donde de repente lanzan destellos “los fierros” ortopédicos que lo acompañaron para siempre en su vida a partir del percance automovilístico que puso en riesgo su vida. Como se recordará, José José tuvo una apoteósica interpretación y al final todos querían abrazarlo, entre ellos el orizabeño Labardini. El primo de Juan José, Sergio Calatayud del Castillo me hizo el favor de pasarme el dato. https://www.youtube.com/watch?time_continue=13&v=0THrJGcFBrs Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Se van tus manos sobre mi mirada la sostienes, la sueltas. Embistes mi hombro izquierdo, lo sitias desde el cuello, lo asaltas con las flechas de tu boca. Embistes mi hombro izquierdo feroz y dulcemente a dentelladas. con su modo redondo de hacer pasar el tiempo entre los besos. Hablamos un lenguaje de jeroglíficos y me vas descifrando sin más instrumentos que la ternura lenta de tus manos, desenredándome sin esfuerzo, alisándome como una sábana recién planchada, mientras yo te voy dando mi universo; mis dedos llenos del deseo de tocar las estrellas los soles que habitan en mi cuerpo. Una mansa sonrisa empieza a subirme por los tobillos, se va riendo en mis rodillas sube recorriendo mi corteza de árbol llenándome de capullos reventados de gozo transparente. El aire que sale de mis pulmones va risueño a vivir en el viento de la noche mientras de nuevo embistes mi hombro izquierdo, feroz y dulcemente a dentelladas. De la autoría de Gioconda Belli, la subió al Facebook Iván Hernández Gutiérrez

1) "Creo que una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros.. y que la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena.. y que el escorzo es una obra de arte para los gustos más exigentes.. y que la articulación más pequeña de mi mano es un escarnio para todas las máquinas.. Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas.. Creo en tí, alma mía, el otro que soy yo no debe humillarse ante ti.. Ni tu debes humillarte ante el otro.. Retoza conmigo sobre la hierba, borra el freno de tu garganta.(...) Creo que podría retornar y vivir con los animales, ellos son tan plácidos y autónomos.. Me detengo y los observo largo rato... ellos no se impacientan ni se lamentan de su situación.. No lloran sus pecados en la oscuridad de un cuarto.. no me fastidian con sus discusiones sobre sus deberes hacia Dios.. Ninguno está descontento. Ninguno padece la magia de poseer objetos.. Así me muestran la relación contigo y yo así la acepto".

LAS CARICIAS De algunos, los más hábiles, me ha gustado la ansiedad con que buscaron, sin hablarme, para así pulsarlas dulce y sabiamente, las pequeñas cuerdas finas y escondidas. De otros, los más crueles, gocé más los besos lentos, insaciables y febriles, que me han dado la impresión de que mi vida se escapaba entre sus labios hecha sangre, aliento, ensueños, queja, lágrima y suspiro. Más de todas las caricias, la más dulce, la que no he de olvidar nunca, fue la tierna caricia de tus ojos compasivos, al besarme las pupilas asombradas, mientras ibas tú franqueando las dos puertas en las cuales nadie nunca había llamado... Lo subió Iván hernández Gutiérrez al Facebook. Foto de "Monografías".

1) El elogio endereza espinas dorsales: Doménico Cleri Estrada. 2) El más dulce de todos los sentidos es la alabanza: Jenofonte. 3) Huye de los elogios, pero trata de merecerlos: Francois de Salignac. 4) Hombre en el cual hace mella la adulación, es hombre desarmado: Arturo Graf. 5) Siempre se está más en riesgo de creer los elogios que las censuras: Luis Herrera de la Fuente. 6) Yo alabo en voz alta, y critico en voz baja: Catalina II de Rusia. 7) Vale más oír reprensiones de sabio que alabanzas de necios: la Biblia. 8) Trata de ser como te pintan los aduladores. Quinto Horacio Flaco.

1) "El cristianismo podría ser bueno, si alguien intentara practicarlo": George Bernard Shaw. 2) "El arte, la religión y la filosofía sólo difieren por la forma: su objeto es el mismo": Wendell Phillips. 3) "La experiencia demuestra que el hombre no puede ser virtuoso sin la religión": Jean Jacques Rousseau. 4) "Para el alma, la religión constituye un consenso normal exactamente igual al de la salud para el cuerpo": Auguste Comte. 5) "Las sagradas escrituras son la suprema verdad": Leonardo Da Vinci. 6) "Leed la Biblia una y mil veces; si no tenéis gusto es que habéis perdido la llave del conocimiento": Miguel Serverto. 6) "Sólo hay una religión verdadera, pero pueden haber muchas especies de fe": Enmanuel Kant. 7) "La religión es amor y porque es amor es poesía" Gustavo Adolfo Bécquer. 8) "Un hombre sin religión es como un caballo sin freno": Proverbio latino. 9) "La oración debería ser la llave del día y el cerrojo de la noche": Thomas Fuller. 10) "Para los cristianos el alma es inmortal, su inmortalidad confiere una significación profunda y decisiva": Juan Pablo II.

1) "Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena". Ingrid Bergman. 2) "Los primeros 40 años de la vida nos dan el texto, los 30 siguientes, el contenido: Arthur Schopenhauer. 3) "Cuando me dicen que soy muy viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida": Pablo Picasso. 4) "La vejez es un tirano, que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud": Francois de Rochefoucald. 5) "La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza": Proverbio hindú. 6) En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos": Marie von Ebner Eschenbach. 7) "Cuando seas viejo en la carne, sé joven en el alma": Autor desconocido. 8) "Hay cuatro cosas viejas que son buenas: viejos amigos para conversar, leña vieja para calentarse, viejos vinos para beber y viejos libros para leer": Ernie A. Faguat. 9) "Si quieres ser viejo mucho tiempo, házte viejo pronto": Cicerón. 10) "Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se le arrugan sus sueños y esperanzas".

Desde que tengo memoria, esa música ha sublimado todos mis sentidos. Estoy escribiendo estas notas y me estoy paladeando al recordar esta música, desde que tengo memoria me pareció simplemente hermosa, lo cual resulta redundante. ¡Es eso y más! Es como un susurro, es como un murmullo, es como un canto suave, callado y sincopado, es un canto encantado, cadencioso, un sollozo solitario, un lamento, un grito callado, es como un tono acompasado, cantado sin prisa, suave y al oído, así es la bossa nova (nueva ola). Y valga el preludio para enmarcar, si se me permite el término, la infortunada muerte de Joao Gilberto, de alguna manera el padre del género junto con Antonio Carlos Jobim. Y es que este brasileño nacido en el estado de Bahía (nororiente) fue una vida inspiradora por su canto lleno de encanto. Grandioso compositor y un enorme guitarrista acústico, compuso algunas de las más hermosas composiciones que estos oídos han escuchado y mi alma paladeado: Chega de Saudade, Desafinado, Corcovado, O pato, Samba de una Nota, Wave y Meditación. La bossa nova es un género musical genuinamente brasileño que combina notas instrumentales del jazz y la samba, que dan pie a una música elegante, seductora, suave como la seda, romántica, nostálgica y melancólica. Antonio Carlos Jobim, Vinicius de Moraes y Joao Gilberto hicieron del canto algo celestial. https://www.youtube.com/watch?v=W-YnyZG8fNU Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

"En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de un amor y la compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer papas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No dejar de sorprenderme de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera por aquí. Sólo quiero eso". Lo escribió Angeles Caso y lo subió Alfredo Fernández Arriola al Facebook. Foto de "Diario Público".