LO NUESTRO: "debo llegar con mis labios.. a sus ojos infinitos... y entonces habré de sorprenderme con las venas pulsando dulcemente.. bajo los párpados.. y he de comprender.. que esos ojos claros.. ligeramente trémulos y enfermos.. son lo que son.. por su transparencia y su incorpóreo... y he de amarla con mis manos y mis labios.. con el silencio, el sueño y los caminos de mis versos.. con la mentira- para el Estado.. con la verdad- para la vida... con los andenes de todas las estaciones.. donde estaré por última vez.. mirando en los cambios de ruta.. el lomo caliente y negro de las locomotoras... y la dejaré para siempre.. en las filas y refugios.. de los pueblitos terribles de Siberia"... EN MEDIO DEL CAMPO: "y allí.. se despiden los caminos.. se dicen adiós.. se proyectan. - entrecruzándose.. en el pasado (indeciblemente amado).. en el futuro (como si royera.. en algo de "su" y de disimulado hostil.. la vida.. clamor-vida)". Los publicaron en la "Jornada Semanal".

1) "Si no fuera porque tus ojos tienen color de luna.. De día con arcilla, con trabajo, con fuego.. Y aprisionada tienes la agilidad del aire.. Si no fuera porque eres una semana de ámbar... Si no fuera porque eres el momento amarillo.. en que el otoño sube por las enredaderas.. Y eres aún el pan que la luna fragante elabora.. paseando su harina por el cielo... ¡Oh, bienamada, yo no te amaría!.. En tu abrazo yo abrazo lo que existe.. La arena, el tiempo, el árbol de lluvia... Y todo vive para que yo viva.. Sin ir tan lejos puedo verlo todo:.. Veo en tu vida todo lo viviente"... 2) "No tengo nunca más, no tengo siempre. En la arena.. la victoria dejó sus pies perdidos.. Soy un pobre hombre dispuesto a amar a sus semejantes.. No sé quién eres. Te amo, no doy, no vendo espinas... Alguien sabrá tal vez que no tejí coronas sangrientas, que combatí la burla.. Y que en verdad llené la pleamar de mi alma.. Yo pagué la vileza con palomas... Yo no tengo jamás porque distinto.. Fui, soy, seré. Y en nombre.. de mi cambiante amor proclamo la pureza... La muerte es sólo piedra de olvido.. Te amo, beso en tu boca la alegría.. Traigamos leña. Haremos fuego en la montaña".

A ellos ya los vimos y escuchamos en vivo y, la verdad, como diría Quique Iglesias, son toda una "experiencia religiosa", grandiosos músicos, y no nos va usted a creer en dónde los vimos, pues en el meritito Boca del Río, en el World Trade Center, no nos los podíamos perder, crecimos con ellos en la universidad y su rock es de esos que nunca pasa de moda y siempre se escucha bien, trasciende, Toto, la agrupación formada a mediados de los años 70 en Los Angeles por Jeff Porcaro, el baterista -ya fallecido-, y David Paich, con ustedes Hold the Line para toda la ciberaudiencia de Carrusel FM: https://www.youtube.com/watch?v=ibxxkNRumN4 Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) "Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena". Ingrid Bergman. 2) "Los primeros 40 años de la vida nos dan el texto, los 30 siguientes, el contenido: Arthur Schopenhauer. 3) "Cuando me dicen que soy muy viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida": Pablo Picasso. 4) "La vejez es un tirano, que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud": Francois de Rochefoucald. 5) "La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza": Proverbio hindú. 6) En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos": Marie von Ebner Eschenbach. 7) "Cuando seas viejo en la carne, sé joven en el alma": Autor desconocido. 8) "Hay cuatro cosas viejas que son buenas: viejos amigos para conversar, leña vieja para calentarse, viejos vinos para beber y viejos libros para leer": Ernie A. Faguat. 9) "Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto": Cicerón. 10) "Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se le arrugan sus sueños y esperanzas". Foto de "Recreo Viral".

1) "Los frutos del destino pueden caer por su propio peso, cuando están maduros": Friedich von Schiller. 2) "Si no piensas en tu porvenir, no lo tendrás": Galbraith. 3) "Las personas fuertes crean sus acontecimientos; las débiles sufren lo que les impone el destino": Alfred de Vigny. 4) "La vocación es la fuerza interior que arrastra al hombre a cumplir su destino": Manuel M. Ponce. 5) "Nunca hay un viento favorable para el que no sabe hacia dónde va". Séneca Anneo. 6) "El destino baraja y nosotros jugamos". Arthur Schopenhauer. 7) "A veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla": Napoleón Bonaparte.

Con él dimos nuestros primeros pasos en el siempre escabroso y a veces no menos misterioso mundo de la Ciencia Política -hay que escribir siempre a esta ciencia con mayúsculas-, cuatro libros de su autoría nos acercaron al estudio del sistema político mexicano -el antiguo régimen. Nos referimos a: El sistema Político Mexicano, El estilo Personal de Gobernar, La sucesión Presidencial  y La Sucesión Presidencial: desenlace  y perspectivas< y que complementamos con otro libro fundamental para acabar de entender las vicisitudes tan particulares del sistema político mexicano gestado a partir de la Revolución Mexicana: El presidencialismo mexicano de Jorge Carpizo. No mentiríamos si dijéramos que Daniel Cosío Villegas puede ser considerado como el padre de la Ciencia Política en México ya que fue un observador y analista acucioso del fenómeno político que se dio en nuestro país desde más o menos a finales de los años 30, fundamentalmente con Lázaro Cárdenas -aunque las bases se puede decir que las sentó Plutarco Elías Calles al fundar el primer antecedente del PRI-. Pero además, Cosío Villegas fue una pieza central en la fundación del Colegio de México y del Fondo de Cultura Económica. Algunas veces, al final de su vida, se le refirió a Cosío Villegas con la derecha y con la ideología conservadora, algo nada más equivocado, era simplemente un estudioso del fenómeno político. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de CEFM.

¿Cómo? Su compositor pintó a todo un país a través de sus acordes, al escucharla cierras los ojos e imaginariamente puedes sentir la textura de México, sus bajorrelieves, sus montañas, valles, serranías y hermosos paisajes; a la costa, al trópico húmedo y la selva; al escuchar sus violines se te viene a la mente la región huasteca (Veracruz, Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Querétaro y Puebla), la marimba te remite a Chiapas y Oaxaca (La Guelaguetza) y, por momentos, piensas que estás escuchando cantar con su característico falsete a Miguel Aceves Mejía interpretando ‘El jinete’ o ‘Cielo Rojo’ con un gran mariachi de fondo. Es un ensamble perfecto de arpas, violines, violas, violoncellos, el güiro, las maracas, el clarinete, la flauta y los timbales, ¿Siqui sirí?, ¿La bruja?, ¿el Cascabel?, ¿La bamba?, ¿Balajú?, ¿el Gavilancito?, ¿el son huasteco?, ¿las ‘chilenas’ de Guerrero?, ¿el baile de la iguana?, ¿el multicolor del país?, ¿el folclore?, ¿Chente?, ¿Lola Beltrán?, ¿Lucha Villa?, ¿el crótalo (castañuelas) de Sonia Amelio?, ¿el verde de Veracruz?, ¿la cantera multicolor del centro de la República?, ¿a mi amigo recordado Miguel Vélez Arceo?, ¿a Tlen Huicani de Alberto de la Rosa?, ¿la pintura de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Frida Kahlo, Rafael Coronel y Rufino Tamayo? Todo, a mi parecer todo eso y más está presente en el ‘Huapango’, “ese nuestro himno alternativo” de José Pablo Moncayo García que refleja y resume lo mejor de este gran país -¡cómo me duele a veces chingao!-. Esa pieza musical de excelencia que conforme pasa el tiempo más se engrandece y adquiere el estatus de una obra maestra. Decía mi maestro de cuarto año de primaria, el ‘gigante’ y sabio Antonio Bargés Barba: “… dicen que los hombres no lloran, pero yo sí lloro”, yo también cada vez que escucho ‘Huapango’. Naú Cessa Figueroa, que es economista de los buenos y además mi compadre, me hizo el favor de compartirme hace unos días a través de WhatsApp esta magna obra interpretada por la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar y dirigida por Gustavo Dudamel, en algún teatro del Reino Unido donde emocionó al flemático y conocedor público británico. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) "No maltrates a los animales. También ellos son criaturas de Dios y nuestros hermanos menores que no recibieron la facultad del razonamiento abstracto. Pero son amigos que necesitan de nuestra ayuda y cariño. No les impongas excesivos trabajos. Aliméntalos bien. Cúralos en sus enfermedades. 2) Colabora con la naturaleza. No destruyas los bienes que la naturaleza pone a tu disposición. Coopera con los árboles que colaboran con tu vida, purificando el aire que respiras. Colabora con la pureza de las fuentes que te proporcionan el agua para refrescar tu cuerpo. Ayuda al suelo a producir para que haya pan abundante en la mesa de todos. 3) El amor y la alegría son los elementos de base sobre los que construimos las amistades y las consolidamos. Y son igualmente básicos para nuestra tranquilidad espiritual. Derrocha amor y alegría, en cualquier ocasión que tengas, y experimenta como la paz inunda tu alma".

1) "No será grande quien no tuviera gran tolerancia": Juan Eusebio Nieremberg, escritor jesuita español. 2) "Tolerancia es esa sensación incómoda, pero aceptada, de que al final el otro pudiera tener la razón": Anónimo. 3) "Cuando entiendas que hay otra forma de ver las cosas, entenderás el significado de la palabra tolerancia". Dalai Lama. 4) "Trata a los demás como querrías que te trataran a tí": Del Código de Etica. 5) "Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas": John F. Kennedy. Imagen de Minglano.es".

No estoy seguro cuándo la oí por primera vez, de lo que sí estoy seguro es cuándo la escuché con mis cinco sentidos puestos tanto en la imagen como en el sonido, de tal manera que, ambas sensaciones me dejaron una profunda huella en mi vida como amante del cine y de la música que soy. Fue en 1989 cuando se exhibió en México la película ‘Historias de Nueva York’ (New York Stories), que es de esas cintas llamadas coloquialmente como películas ómnibus, que son a su vez aquellas formadas por historias breves o episodios habitualmente unidos por un tema común, aunque no necesariamente. ‘New York Stories’ está conformada por 3 episodios que dirigen cada uno Martin Scorsese, Francis Ford Coppola y Woody Allen, pero me voy a referir a la del primero de los directores, se llama ‘Life Lessons’ (Apuntes al natural), y en ella Scorsese retrata la vida de un artista pictórico espléndidamente bien interpretado por Nick Nolte. El protagonista era un ser solitario que hacía lienzos monumentales abstractos en un piso de esos que suele haber muchos en la Gran Manzana, que parecen una bodega. La cosa es que Nolte se debatía entre pintar pinturas que no tenían mucho mercado, beber wiski, acosar sexualmente a una joven mujer que era como su asistenta (Rossana Arquette) y escuchar cantar a Gary Brooker, cabeza del grupo británico Procol Harum, la inmortal ‘A Whiter Shade of Pale’ (Una pálida sombra). Qué canción, de época, con una letra incomprensible, pero dotada de un clasicismo inagotable. Yo, como John Lennon en su momento, no me canso de escucharla, y como a Billy Joel me hace evocar, soñar, viajar y, en lo particular me hace llorar. Hoy la escucho en la voz de Brooker, un hombre de 74 años, y cada vez suena mejor el condenado. El hombre transmite la solera, el añejamiento, la veta, el alcohol, el tabaco y la marihuana que se ha metido a lo largo de su vida. Cuando me vaya de este mundo me la quiero llevar al más allá. ‘A Whiter Shade of Pale’ hace poco cumplió 55 años de su lanzamiento. https://www.youtube.com/watch?v=UumQYhFgHew. Lo escribió hace tres años Marco Aurelio González Gama, directivo de "Crónica del Poder". Brooker falleció en febrero de 2022.