La década del sesenta en los Estados Unidos fueron años muy difíciles. En 1963 asesinaron a John F. Kennedy, el magnicidio lo cometió, según la historia oficial, un fanático pro comunista Lee Harvey Oswald. En 1965 murió otro activista pro derechos de los afroamericanos, Malcolm X (El-Hajj Malik El-Shabazz), y en 1968, con tan solo unos meses de diferencia, dos crímenes cimbraron al país y lo dejaron profundamente herido, en abril fue muerto por arma de fuego el pastor bautista Martin Luther King, también defensor de los derechos civiles de la población de color estadounidense y, poco después, Robert Francis Kennedy (Bobby), que estaba en pos de la nominación del partido demócrata a la presidencia de los EUA. Mientras tanto en el mes de octubre, con una diferencia de tan solo 10 días, en México explotaba el movimiento estudiantil del 2 de octubre y la inauguración de los XIX Juegos Olímpicos de 1968. Con todo, los juegos se desarrollaron en medio de una relativa calma, hasta que el 16 de octubre en la ceremonia de premiación de la competición de los 200 metros planos, los atletas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos, que a la postre habían obtenido las medallas de oro y plata, respectivamente, a la hora en que se entonaba el himno nacional de su país, levantaron cada quien el puño derecho e izquierdo portando un guante de piel de color negro, con la cabeza baja en señal de luto y otros aditamentos corporales en señal de protesta por la segregación racial que se vivía en su país y, por supuesto, en señal de luto también por el asesinato de Martin Luther King. La imagen de ambos deportistas dio la vuelta al mundo y fue como la bandera (el símbolo) de algo que se conoció como el ‘Black Power’ (Poder Negro). Duras imágenes, ¡durísimas instantáneas! que han quedado grabadas en la serie iconográfica de la memoria histórica del siglo XX. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) "El poder es el afrodisiaco más fuerte": Henry Kissinger. 2) "El político debe tener: amor apasionado por su causa, ética en su responsabilidad, mesura en sus actuaciones": Max Weber. 3) "El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué no ocurrió lo que él predijo": Sir Winston Churchill. 4) "Un amigo en el poder es un amigo perdido": Henry Brooks Adams. 5) "La libertad política es la condición previa para el desarrollo económico y el cambio social": John F. Kennedy. 6) "En política lo importante no es tener la razón, sino que se la den a uno": Konrad Adenauer.  7) "Del mismo modo que nunca sería un esclavo, tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia": Abraham Lincoln. 8) "La política es como las matemáticas: todo aquello que no está totalmente correcto, está mal": Edward Kennedy. 10) "En política si quieres que algo se diga, pídeselo a un hombre; si quieres que algo se haga, pídeselo a una mujer": Margaret Thatcher.

En aquellos felices años de mediados de los años 80’s, en Xalapa había una buena oferta de lugares a dónde ir a “hincar el diente” a precios razonablemente baratos. Botaneros como el ‘Venegas’, en la calle de Magnolia, por el rumbo de la CFE y el Nacional Monte de Piedad, era un lugar imprescindible para muchos parroquianos, con cada ‘güera’ te servían quizá no la mejor botana pero cuando el hambre es canija, a veces hasta a los tornillos y tuercas le entra uno. La verdad es que el ‘Venegas’ no era precisamente la debilidad de uno, pero cuando el calor y el hambre aprietan, unas dos o tres frías no caen mal, en especial había dos botanas a las que podíamos calificar de insufribles, y esas eran el huevillo revuelto en salsa de chile seco, además muy picosa, y la costilla de puerco en salsa igual de chile seco. A cambio el ‘Venegas’ tenía una muy aceptable selección de platillos a la carta en donde sobresalían los tacos de camarón. No sé si el ‘Venegas’ siga abierto, pero en sus buenos días parecía que regalaban. Por ahí hay otro lugar que a la fecha sigue abierto y que cuando entra uno a él parece que entra a una cápsula del tiempo, me refiero a ‘La frontera’, en la confluencia de Corregidora, Maestros Veracruzanos y 20 de noviembre, enfrente de la gasolinera de La Piedad. ‘La frontera’ –tiene tiempo que no me aparezco por ahí- es un recinto pequeñísimo, a los más dos piezas y debe haber unas 4 mesas, de madera, con superficie de granito, de las de antes, con el logo de 2 x grabado. Según sé, esa cantina data de principios de los 50’s. Hoy la atiende el hijo del fundador, ingeniero él, por supuesto la barra está coronada por la foto de él. Este lugar tiene –o tenía- la particularidad de que no vendía alcohol, pura cheve y licores de frutas de la región (nanche, verde, naranja, café, etc.) y de botana daban frituras que ahí mismo se freían (cacahuates, chicharrines, papas, palomitas) servidas en puñito en papel de estraza. Pero en Xalapa no se pueden olvidar otros lugares de época como el ‘Papaloapan’ en Pino Suárez, con la mejor taza de chilpachole de jaiba y camarón, el ‘Tirgoviste’ de Sarabia, con muy buenos mariscos, el ‘Cuadrilatero’, quizá de lo mejor también en comida del mar, por la salida a Coatepec por la carretera vieja. Bueno y el ‘Cantábrico’ de Ávila Camacho, excelentes langostinos y muy buena paella y el bar del Hotel México, tradicional, con ese sabor a cantina como de la CDMX. Lo escribió hace ya cuatro años Marco Aurelio Gonzàlez Gama, directivo de este Portal.

"La vida de esta artista ha transcurrido a través de una intensa y apasionada relación con el arte, a partir de los 13 años cuando se inscribió en La Esmeralda, y aún antes cuando en la infancia jugaba con plastilina y lápices de colores. Durante muchos años su pasión se cumplió fundamentalmente en la gráfica. Su obra es en ese campo amplísima: la anima el mundo de la infancia y la nostalgia de un universo que la autora no conoció personalmente, el de los objetos de ornato, el vestuario y peinado de las tres primeras décadas de este siglo. En este mundo existe siempre un misterio, un espacio de zozobra, un escalofrío de inquietud, y toda ella se apoya en una infinidad de detalles que perfilan y afinan ese misterioso central. En la obra de Leticia Tarragó, el detalle lo es todo. A partir de 1986, en Cancún, se produjo du primer reencuentro con el color. Luego, a principios de esta década, en un viaje a Alamos, Sonora, pinta una serie de paisajes acompañados de figuras fantasmales, que la sitúan de lleno en la pintura, reproduciendo en ella el clima de misterio que había introducido en su obra gráfica. El actual periodo, es un prodigio de imaginación y libertad. La pintora lleva esa libertad a uno de los géneros donde parece más difícil ejercerla, el retrato. Estas visiones captadas por el ojo de Leticia Tarragó constituyen una nueva aportación a la plástica mexicana.". Es parte de lo que escribió el maestro Sergio Pitol en la edición "Expresión Plástica, 35 artistas", del IVEC, en 1995.

   A la izquierda, José (Josep 12/11/1907), y Antonio Barges Barba (Antoni, 18/12/1901). Ambos nacieron en Cataluña, España, el primero en Barcelona y el segundo en Gerona.. Estos dos hombres, unos gigantes de la educación, son los responsables de mucho de lo que sé de México y del mundo. El segundo de ellos abrió mi mente a la épica Historia Nacional, al conocimiento de la arqueología prehispánica monumental de México, y me enseñó también a que cuando había que llorar por los héroes que nos dieron patria, había que hacerlo, con todo el llanto y henchido de orgullo como mexicano. Nos enseñó a cantar el Himno Nacional con todas sus letras, de manera respetuosa y solemne. Por el contrario, Pepe, el de sexto año, cada día de clase nos descubrió el mundo ignoto a sus imberbes alumnos, desentrañando las rutas y los vientos que llevaron a los grandes navegantes y descubridores de la antigüedad inexplorada, nos enseñó igual que cada pedazo de mar y de los grandes océanos tiene un nombre, un descubridor o leyenda que lo sustenta: el mar de los sargazos, el mar de las Antillas, el mar Pacífico, el mar Atlántico, el estrecho de Bering, el mar Mediterráneo, el mar del Norte, los vientos alisios y el viento del Levante. Las clases con ambos estaban llenas de la luz del conocimiento. Los dos han sido de los más grandes faros que he tenido en mi vida. Cada día que pasa me acuerdo más de ellos y doy gracias a la vida por habérmelos puesto en mi camino. La fotografía me la compartió el arquitecto Mauricio Arredondo Álvarez. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.    

Te quiero a las diez de la mañana. "Te quiero a la diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces en las tardes de lluvia. Luego vuelvo a quererte cuando nos acostamos, y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay hora, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti en mucho tiempo. Ya ves ¡quién podría quererte menos que yo, amor mío!". Es parte del poema de Jaime Sabines, que subió David Quitano Díaz al Facebook.

Aquel olor "¿En qué cuento te leí?.. ¿En qué sueño te robé?.. ¿En qué planeta te vi.. antes de mirarte aquí?.. ¡Ah! No lo sé... no lo sé!... Pero brotó nuestro amor.. Con un antiguo fervor.. Y hubo, al tendernos la mano.. Cierta emoción anterior.. Venido de lo lejano.. Tenìa nuestra amistad.. Desde el comienzo un cariz.. De otro sitio, de otra edad.. Y una familiaridad.. De indefinible matiz... Explique alguien (si lo osa).. El hecho, y por què, además.. De tus caricias de diosa.. Me queda una misteriosa.. Esencia sutil de rosa.. Que viene de un siglo atràs..". A Némesis "Tu brazo en el pesar me precipita.. Me robas cuanto el alma me recrea.. Y casi nada tengo: flor que orea.. Tu aliento de Simún, se me marchita...Pero crece mi fe junto a mi cuita..Y dijo como el Justo de Idumea.. Así lo quiere Dios, ¡bendito sea!.. El señor me lo da, él me lo quita... Qué medre tu furor, nada me importa.. Puedo todo en Aquel que me conforta.. Y me resigno al duelo que me mata... Porque, roja visión en noche oscura.. Cristo va por mi vida de amargura.. agitando su túnica escarlata".

1) "Te diré un gran secreto, mi amigo, no esperes por el juicio final: pues tiene lugar cada día": Albert Camus. 2) "Toma para tí los consejos que das a otros": Tales de Mileto. 3) "Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama": San Agustín. 4 "No te apresures. No te preocupes. Estás aquí sólo en una corta visita, así que no olvides detenerte y oler las flores": Walter Hagen. 5) "Mira a las estrellas, pero no se te olvide encender la lumbre en tu hogar": Proverbio alemán. 6) "Si quieres que tus hijos tengan una vida tranquila y segura, edúcalos con un poco de hambre y un poco de frío: Proverbio chino. 7) "Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada": Proverbio chino. 8) "Piensa como un hombre de acción y actúa como un hombre de pensamiento": Henri Bergson. 9) Preferible que el consejo preceda la acción, a que el arrepentimiento la siga": Demócrito. 10) "Nunca debe uno resistirse a las llamadas de la intuición": Alexis Carrel. 11). "No trates de guiar al que pretende elegir por sí mismo su camino": William Shakespeare. 11) "No pidas a la divinidad lo que no puedas conservar una vez obtenido". Demócrito. 12) "No te contentes con alabar a las gentes de bien, imìtalas". Isócrates. 13) "No hay que levantar el pie sino hasta que el otro está firme": Jorge Icaza Coronel.

Sin duda, es la cantante del milenio y de los millennials, pero al redactor, que no es ningún millennial –brincos diera-, que ya no se cuece digamos que al primer hervor, necesita recocerse-, a mi la verdad la chava me fascina. Qué talento musical, qué elegancia para cantar, qué prestancia de mujer, tiene una voz espectacular. Probablemente desde Barbra Straisand y Liza Minelli no había escuchado una forma de interpretar ¡tan potente!, tan poderosa, tan hermosa, tan diáfana, con tanto sentido musical y con tan buen gusto, ¡caray! Y como debía ser en estos casos, la escuché por primera vez en el cuarto de mis hijos, concretamente del menor de ellos, Luis Felipe, que no dejaba de repetir sus canciones en su computadora, y me estoy refiriendo a la intérprete británica Adele (Adele Laurie Blue Adkins, Londres, Inglaterra, 5 de mayo de 1988). Para decirlo breve, me gusta todo lo que ha compuesto e interpretado desde Rolling in the Deep, Hello, Someone Like you y Lovesong, no excluyo una sola y su voz es ideal para sentarse a escribir y acercarse una copa de un buen brandy. Caray, si de por sí escribir es un placer en sí mismo, escribir escuchando a Adele y bajándose un buen trago de brandy español es otra cosa. Saltó a la fama en esta década, aunque ya venía cantando de tiempo atrás, pero la fama y la fortuna son de este segundo decenio. Me gusta Adele incluso por su estética, la imagen de una dama que rompe con todos los cartabones de la belleza femenina, su forma de ser e incluso su forma de relacionarse con sus fans se alejan bastante de un universo dominado por unos cánones de belleza delineada y sofisticada, exhibicionista, protagónica y con pose de la típica diva millonaria que hace un favor al cantar. Entre paréntesis diré que Adele ha sido considerada por la revista Time como una de las mujeres más influyentes de la música pop. Además, dosifica sus presentaciones y escoge muy bien los escenarios para sus shows. The Cure, el grupo británico tiene una interpretación de ‘Lovesong’, una de mis preferidas, verdaderamente memorable. Este single fue parte del soundtrack de la película ‘Desobedience’ (2018) del director chileno Sebastián Lelio con Rachel Weisz y Rachel McAdams, que interpretan una pareja de mujeres judías en un ambiente ultraortodoxo en Londres. Interesantísima película que recomiendo ampliamente. https://www.youtube.com/watch?v=ks_qOI0lzho. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

"De tanto correr por la vida sin freno.. Me olvidé que la vida se vive un momento.. De tanto querer ser en todo el primero.. Me olvidé de vivir los detalles pequeños.. De tanto jugar con los sentimientos.. Viviendo de aplausos envueltos en sueños... De tanto gritar mis canciones al viento. Ya no soy como ayer., ya no se lo que siento.. Me olvidé de vivir.. Me olvidé de vivir.. De tanto ocultar la verdad con mentiras.. me engañé sin saber que era yo quien perdía.. De tanto esperar, yo que nunca ofrecía.. Hoy me toca llorar, yo que siempre reía... Me olvidé de vivir.. me olvidé de vivir". Es parte de la melodía "Me olvidé de vivir" de Manuel Carrasco y Raphael. Foto de You Tube.