1) "Tú nunca entenderás lo que te quiero.. Porque duermes en mí y estás dormido.. Yo te oculto llorando perseguido.. Por una voz de penetrante acero.. Norma que agita igual carne y lucero.. Traspasa ya mi pecho dolorido.. Y las turbias palabras han mordido.. Las alas de tu espíritu severo... Grupo de gente salta en los jardines.. Esperando tu cuerpo y mi agonía.. En caballo de luz y verdes crines.. Pero sigue durmiendo, vida mía.. ¡Oye, mi sangre rota en los violines!..¡Mira que nos acechan todavía!". 2) "Verte desnuda es recordar la tierra.. La tierra lisa, limpia de caballos.. La tierra sin un junco, forma pura.. Cerrada al porvenir; confín de plata... Verte desnuda es comprender el ansia.. De la lluvia que busca el débil talle.. O la fiebre del mar de inmenso rostro.. Sin encontrar la luz de su mejilla... La sangre sonará por las alcobas.. Y vendrá con espadas fulgurantes.. Pero tú no sabrás dónde se ocultan.. El corazón de sapo o la violeta... Tu vientre es una lucha de raíces.. Tus labios son un alba sin contorno.. Bajo las rosas tibias de la cama.. Los muertos gimen esperando turno".

Es curioso cómo todas poblaciones, o al menos muchas que yo conozco, tienen un sello característico que las distingue. Puede ser un especie de árboles, Tehuacán por ejemplo, los gigantescos laureles de la India que había en su jardín central –ahí al zócalo o parque central así le llaman-; alguna planta o flor en específico como a Cuernavaca la distinguían hace mucho tiempo las bugambilias, que en la ‘ciudad de la eterna primavera las había en todas sus tonalidades adornando sus parques y camellones, a Xalapa misma la distingue una conífera frondosa como la araucaria, que aunque es una especie exótica, ha adquirido una especie de certificado de origen de la ciudad capital, y así podríamos seguir hablando de otros sellos distintivos. En mi ciudad natal, no hay una planta o árbol en particular, se podría decir de la jacaranda, pero desafortunadamente no quedan muchas, aunque hace muchos años había algo en particular que distinguía a Córdoba, y ese algo era el olor de la semilla del ajonjolí tostado y molido que despedía la antigua fábrica de aceites ‘El faro’, que hace unos cuarenta años se ubicaba dentro de un perímetro céntrico de la ciudad, luego entonces en plena época de tueste y molienda inundaba con su exquisito aroma a buena parte de la zona urbana del pueblo. Quien habrá presenciado alguna vez cómo se elabora el famoso ‘moli’ huatusqueño llamado Tlaltonile, que se elabora a base de semillas de ajonjolí y de calabaza doradas y molidas, sabrá muy bien de lo que estoy hablando, de un aroma incomparable que durante muchos años perfumó a la ciudad de Córdoba. Con la construcción del parque industrial en la época en la que fue su presidente municipal el Lic. Héctor Salmerón Roiz, la antigua fábrica de aceites ‘El faro’ se trasladó a esa área especialmente dispuesta para la instalación de factorías industriales. Otra cosa que caracterizaba a la fábrica, es que a las 7 de la mañana sonaba una chicharra que anunciaba el inicio de labores y a las 3, puntualmente, el horario de salida y terminación de la jornada laboral. Este sonido, que se oía en todo el rancho, marcaba el inicio de actividades escolares de las familias cordobesas. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Que se quede el infinito sin estrellas / o que pierda el ancho mar su inmensidad / pero el negro de tus ojos que no muera / y el canela de tu piel se quede igual / si perdiera el arco iris su belleza / y las flores su perfume y su color / No sería tan inmensa mi tristeza / como aquella de quedarme sin tu amor / me importas tú, y tú, y tú / y solamente tú, y tú y tú / me importas tú, y tú, y tú / y nadie más que tú / Ojos negros piel canela / que me llegan a desesperar / Me importas tú, y tú, y tú / y solamente tú, y tú y tú / Me importas tú, y tú, y tú / Y nadie más que tú… perdónenme estimadas lectoras y lectores que reproduzca casi íntegra esta monumental composición de los años 50 de Bobby Capó, pero con esta y otras históricas canciones descubrí la sensibilidad y el romanticismo a través del larga duración ‘Amor’ (conocido también como ‘Eydie Gorme canta en español’), esa muy afortunada grabación conjunta de Los Panchos y Eydie Gorme del año de 1964. Fue un hit en toda Hispanoamérica, inclusive en Estados Unidos y por supuesto también en México con recordadas canciones como: Nosotros, Sabor a mí, Noche de ronda, La última noche y el tango Caminito. Caray, dos discos me marcaron profundamente en aquellas tempranas épocas de la infancia, el comentado ‘Amor’ y uno de jazz, que es como la esencia misma de este género musical, ‘Time Out’ de Dave Brubeck con ‘Take Five’ como punta de lanza. Este último Long Play grabado en 1959. Increíblemente esta música se agiganta cada día más al paso de los años. ¡Dios salve a Eydie Gorme, a Los Panchos y a Dave Brubeck! Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal

Probar este tequila, ha sido una de las mejores experiencias gastronómicas que he tenido recientemente. Sin temor a equivocarme, Don Julio 70 es un tequila que marca un antes y un después en la amplísima variedad de bebidas espirituosas de ese tipo. Antes debo decir que este tequila lo probé por primera vez en el feudo de Laureano Martínez Sánchez (La Paz de María), y es, a diferencia de otros tequilas, un licor que hay que tomarlo solo, es tan delicado su sabor que no necesita nada más para degustarlo. Cualquier cosa con que lo acompañe definitivamente van a malograr la experiencia de saborear un destilado de Agave tequilana Weber azul de excepcional calidad. Olvídese de la sangrita, del limón y la sal, tiene que ser directo, con una entrada de tostadas de cazón caza muy bien, un queso fuerte y algún serrano, pero sin mezclarse, todo a su tiempo. Si no lo ha probado dese el gusto de probarlo, es un tequila en el que no hay que ser un conocedor, como el que escribe, para adivinar las notas que lo caracterizan: en primer lugar su añejamiento, a leguas se nota que es un reposado, el sabor a la barrica resalta; después, de que se trata de un tequila suave, amable, ligeramente endulzado, cristalino, brillante, y va a decir usted que qué mamón soy, pero también se perciben repiques de guayaba, cítricos y vainilla, ¡degústenlo y me dicen si no! . En pocas palabras, y si me permiten la expresión, ¡Don Julio 70 es un tequila que nació sin madre! La casa que lo elabora lo sacó en una edición especial por los 70 años de fundada, pero hasta la botella es excepcional, pena da tirarla. Lo publica Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Hace más de siete años, un 3 de junio, dejó de existir el que fue el boxeador más grande de todos los tiempos: Muhammad Ali, también conocido en algún tiempo por su nombre de esclavo Cassius Marcellus Clay Jr. Un hombre que fue construyendo su personaje, primero, a partir de sus indiscutibles dotes boxísticas, después, de su grandilocuencia, locuacidad, verborrea, histrionismo, actuación y genialidad. Fue campeón de peso semi completo en Roma 60, todavía conocido por el mundo como Cassius Clay, fue campeón del mundo de la máxima categoría del boxeo a los 22 años cuando arrebató el título a su compatriota Sonny Liston, un 25 de febrero de 1964 en el Convention Hall de Miami Beach, Florida, a partir de ahí cobró celebridad cuando se enfrentó a la pelea más dura de subida, contra su país al negarse a ser reclutardo para ir a combatir la guerra de Vietnam, esto le costó ser despojado de sus licencias para boxear y le fueron retirados los títulos de la Asociación Mundial de Boxeo. Se enfrentó a lo más granado de su tiempo, inclusive otras leyendas del cuadrilátero como Joe Frazier, Sonny Liston, George Foreman, Ken Norton, Jimmy Ellis, Oscar Bonavena, Bob Foster, Jerry Quarry, Ernie Shavers y a Chuck Wepnner. Dicen que fue la inspiración de Silvester Stallone para crear Rocky Balboa. Ali convirtió al boxeo en un espectáculo al que seguían millones a nivel mundial, en algo fantástico, grandioso, dramático y lleno de teatralidad y gesticulaciones vociferantes. Nadie como Alí, van a pasar muchos años para que vuelva a surgir una figura como él. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de "La Tercera".

Este año la Torre Eiffel celebró 134 años de que fue construida para la Exposición Universal de París de 1889. A la fecha ha recibido más de 300 millones de visitantes. Su silueta hizo de la torre un emblema de París. Recordemos que en la Ciudad de las Aguas Alegres el célebre ingeniero Gustave Eiffel también dejó huella. Es toda una historia que alguien debería novelar la de la secuencia de hechos que se dieron para que se construyera en pleno porfiriato el llamado ‘Palacio de Hierro’. En la historia confluyen el patronazgo de los señores Sebastián Antonio duque de Mier y Celis, que residía en París junto con su esposa la duquesa Isabel Pesado de la Llave, quienes reciben el encargo del señor Julio M. Vélez, presidente municipal de Orizaba (con el apoyo de la ciudadanía, el Gobierno Estatal y Federal), para que realizaran las gestiones que fueran necesarias ante La Société Anonyme des Forges d'Aiseau de Bélgica, a fin de que construyera “un edificio único y excepcional que representará la modernidad y pujanza económica de Orizaba, un palacio que presentará su internacionalización al mundo”. El duque Mier y Celis fungía en ese entonces como Ministro Plenipotenciario de México en el Extranjero. Como dato adicional diré que doña Isabel Pesado fue hija de José Joaquín Pesado y de María de la Luz de la Llave y Segura, cuya madre fue hermana mayor de Ignacio de la Llave y Segura, a su vez la hermana de doña Isabel, Susana Pesado, fue tatarabuela de Guillermo y de Rafael Tovar y de Teresa. Y también hay otras parentelas de las cuales luego hablaremos, en donde se cruzan los apellidos Mier y Pesado, Mier y Terán, de la Torre y Mier con los Polignac y Grimaldi de Mónaco. Susana Mariana Estefanía Francisca de Paula del Corazón de Jesús de la Torre y Mier fue abuela de Rainiero III y abuela de Alberto II, actual titular del Principado de Mónaco, y ya así como para acabar de cuadrar la cosa, un hermano de doña Susana, Ignacio, se casó con doña Amada Díaz, la hija predilecta de Porfirio del mismo apellido. No, si en México también se han dado los encastes al estilo Pompadour. Foto de "101viajes". Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Durante su participación en el 40 aniversario del Colegio de Periodistas de Costa Rica, el periodista y director del Consultorio Ético de la FNPI, Javier Darío Restrepo expuso 10 consejos para ser un buen periodista teniendo como base la ética. Hace referencia como primer paso a que el buen periodista debe ser ante todo una buena persona, debido a que la labor profesional se construye sobre un buen ser humano; en segunda instancia éste debe estar orgulloso de su profesión y del resultado de esta actividad; tener un sentido de misión en su ejercicio profesional, ser un apasionado por la verdad, ser autocrítico; elaborar conocimientos y compartirlos, además de hacer periodismo con un objetivo, ser independiente y mantener siempre intacta su capacidad de asombro. A partir de estos diez componentes, asociados con una labor encaminada a la ética y el buen ejercicio, se puede establecer un periodismo de calidad. La nota es de "Fundación para un Periodismo iberoamericano".. Descanse en paz el gran periodista colombiano, quien publicó 28 libros y fue un gran defensor de la ética periodística. Lo escribe Felipe Hakim, directivo de este Portal.

¿A quién me refiero? No sé si adivinaron… me refiero a Freddie Mercury (Stone Town, Zanzíbar, hoy Tanzania, 5/09/1946-Kensington, Londres, 24/11/1991). Mercury, que en realidad se llamaba Farrokh Bulsara, fue un hombre predestinado de principio a fin. Un multitalento excepcional, catalogado como cantante, compositor, pianista, guitarrista y diseñador gráfico, evidentemente fue un dotado, autodidacta de la música, y un verdadero genio, de esos que nacen cada 100 años. El pasado 24 de noviembre hubiera cumplido 76 años, con su muerte se cumplirán 20 años de su partida terrenal. Lo que es la vida, es muy probable, aunque no lo podemos asegurar a ciencia cierta, que si hubiera vivido 16 años más, con todo y la enfermedad del sida encima, aún estaría vivo este genio de la música. Cuando alguien era diagnosticado de sida cuando apareció a principios de los años 80, prácticamente estaba sentenciado a muerte. A partir de finales de la primera década de este siglo, el sida se convirtió en una enfermedad crónica perfectamente manejable médicamente. Pero volviendo al tema de Freddie, me he preguntado innumerables veces qué hubiera pasado con este gigante de haber vivido en esta época de libertades y tolerancia sexual. Seguramente sería el símbolo máximo de la diversidad sexual un semi dios. Si en aquellos años del máximo éxito de Queen, en donde fue adorado por millones de fanáticos que festejaban su gran carisma y coreaban su potente voz (concierto Live Aid, Estadio de Wembley, Inglaterra, 13 de julio de 1985), en estos tiempos se hubieran multiplicado por millones los fans de Mercury a lo largo y ancho del globo terráqueo. Sus canciones suenan y siguen resonando porque son inmortales, son patrimonio de la humanidad. ¡Viva Freddie Mercury! ¡Find me somebody to love / Find me somebody to love / Find me somebody to love / Find me somebody to love / Find me somebody to love…! Lo publica Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Y no  me vaya usted a hacer pasar como sexista, morboso, machista o como proclive a estas cosas,  pero cuando digo –pregunto- que si alguien ha fantaseado con el medio de la política, el cuestionamiento va dirigido tanto a hombres como a mujeres. Yo sé que estas cosas son para sociedades más abiertas, por decir algo, para sociedades menos conservadoras y sí con muchos bloqueos o tabúes en la cabeza, pero estos asuntos, hay que irse acostumbrando a verlos con más naturalidad, con menos espanto, al fin y al cabo las temáticas sexuales son cosa de todos los días en el mundo animal y, en ese mundo, aunque no queramos, está metida la especie humana. Y es que leía apenas que los españoles –son una sociedad muy abierta, después del oscurantismo franquista-, bueno pues los españoles si fantasean con el medio de la política, tanto con políticas como con políticos, por ejemplo y ponen por delante a Inés Arrimadas, diputada de Ciudadanos al parlamento catalán y a María Dolores de Cospedal, que fue diputada al Congreso de los Diputados de España y secretaria general del Partido Popular, las dos muy atractivas, y entonces que me pregunto: ¿Los mexicanos tendremos fantasías eróticas con las políticas y los políticos profesionales de este país?, y yo la verdad en el pasado sí llegué a soñar despierto por una, se trataba de Rosa Luz Alegría, aquella señora muy guapa que fue secretaria de Turismo y que también, se supone, le quitaba el sueño a José López Portillo. Y esta atracción surgió porque alguna vez fue a dar una conferencia en la que estudié mi licenciatura, guapa, y para acabar pronto, era un monumento de dama. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de Archivo General de la UNAM.

Otra historia inspiradora de una mujer, esta extranjera, de la época revolucionaria,. Alma Reed, conocida como La Peregrina, por su periodismo sensible, es muy admirada en México. En 1921, después de la Revolución Mexicana, destacó por su defensa de Simón Ruiz, un joven indocumentado mexicano de 17 años, que había sido juzgado y sentenciado a la horca porque su abogado estadounidense le había recomendado que se declarara culpable. Reed escribió a menudo contra la ejecución de menores, y en parte gracias a ella, la constitución de California fue modificada. Oriunda de San Francisco, Calif., Reed viajó a Mérida, Yucatán, después de haber escrito muchos artículos elogiando al gobierno revolucionario de Obregón. La parte más memorable de su historia es su noviazgo con el gobernador local, Felipe Carrillo Puerto. Después de salir de Mérida hacia San Francisco para hacer los preparativos para la boda, se enteró por telegrama que su prometido y otros doce hombres habían sido ejecutados. La imagen es del artículo “Waiting on the Maya Ghosts” (Esperando a los fantasmas mayas) de Alma Reed publicado en el New York Times, 25 March, 1923. La segunda foto es de "Excélsior". Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.