Veo el reporte de la situación por la que atraviesan los institutos de salud pública, por lo demás heroicos, y se me cae el alma a pedazos. Aún recuerdo la primera vez que fui a pedir informes para que me atendieran de un padecimiento que ya se me estaba manifestando inquietantemente. Todo había comenzado años atrás con unos movimientos anormales de mis manos al comer que no me gustaban. Paso el tiempo y me hice un paciente asiduo del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía ‘Dr. Manuel Velazco Suárez’, y luego por fortuna leí 'El cerebro de mi hermano' de Rafael Pérez Gay y me hermané aún más a la institución. Me convencí de la grandeza de esa y de las demás instituciones de salud pública, que son como el último asidero que tenemos algunos con la vida plena, o a lo poco que le queda a muchos de ella. Ahí he presenciado las escenas más desoladoras de quienes padecen una enfermedad del cerebro, lo digo sin sentimentalismos por lo que el que esto escribe tiene. Es tanto el trabajo que desarrollan dada la cantidad de gente enferma que atienden, que me han hecho estudios de tomografía computarizada del cerebro a las ¡11 de la noche!, y admirablemente ahí están los médicos, los técnicos y las enfermeras al pie del cañón atendiendo pacientemente a los enfermos de ese misterio sin resolver aun que es el cerebro humano. Lo publica Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de "Cubasi".

La Naval formó una parte inolvidable de mi infancia cuando, infaltablemente, mi padre pasaba a surtirse de un ‘cuartito’ de pistaches iraníes, que eran una de las viandas que vendían en la tienda de don Ángel Fernández González. La del otro Ángel, el famoso Che, fue un poco después. Esos viajes a Xalapa, la mayor de las veces solo con mi padre y, otras también con mi mamá que venía a echar un ojo a mis hermanos que estudiaban en la U. V., me dejaron perennemente marcado. Pasábamos a desayunar al famoso hotel García de los parientes del Chango García Cabral en Huatusco, llegando a la capital mi jefe se iba a entregar oficios, mientras mi madre y el que esto escribe nos tomábamos un café en la Parroquia. Poco después nos alcanzaba mi jefe, que no perdonaba el lechero con su respectiva canilla, de donde en automático nos dirigíamos a la tienda de Ángel padre por una dotación de pistachos, y de ahí a seguir con las gestiones del jefe. ¡A qué tiempos tan luminosos del Xalapa de hace como 50 años! Total que el domingo pasado fui invitado por Ángel a un encuentro conmemorativo en el Ágora de la ciudad que conjuntó el 60 aniversario de su espacio cultural de la calle de Zaragoza con el de la Escuela Secundaria y de Bachilleres Experimental (ESBE), que funcionó precisamente en lo que hoy es la escuela de bachilleres Constitución de 1917, en Bravo. Fue un evento memorable, hablaron el señor Lenín Villegas, que escribió un libro que reseña la historia de la tienda, y la licenciada Esperanza Aurora Hákim Vista, ex alumna, que condujo con mucha emotividad y sobriedad el programa. Asistieron muchos amigos de Ángel y ex alumnos de la ESBE que fueron tomando la palabra algunas y algunos para recordar anécdotas de sus años escolares, del sistema pedagógico del plantel y también hicieron uso de la palabra tres de los queridos profesores presentes, una de ellos, una profesora admirablemente brillante, elocuente y con mucha frescura en sus recuerdos. Al final, abrazos, saludos, emoción y alegría por el reencuentro después de muchos años. Para terminar diré que Ángel ya hizo entrega del testigo de cargo a su hija Marimar para que continúe con la tradición que hace 60 años inició con mucha ilusión su abuelo venido de ultramar, de la tierra de la sidra, la fabada y la morcilla. Un saludo afectuoso para Ángel, gran aficionado al juego de los cuatro cuadrantes. Lo publica Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal

Ajedrez. I- "En su grave rincón, los jugadores.. Rigen las lentas piezas, el tablero.. Los demora hasta el alba en su severo.. ámbito en que se odian dos colores.. Adentro irradian mágicos rigores.. Las formas: torre homérica, ligero.. caballo, armada reina, rey postrero.. Oblicuo alfil y peones agresores.. Cuando los jugadores se hayan ido.. Cuando el tiempo los haya consumido.. Ciertamente no habrá cesado el rito.. En el oriente se encendió esta guerra.. Cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.. Como el otro, este juego es infinito". II- "Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada.. reina, torre directa y peón ladino.. Sobre lo negro y blanco del camino.. Buscan y libran su batalla armada.. No saben que la mano señalada.. Del jugador gobierna su destino.. No saben que un rigor adamantino.. Sujeta su albedrío y su jornada.. También el jugador es prisionero.. (La sentencia es de Omar) de otro tablero.. De negras noches y de blancos días.. Dios mueve al jugador, y este, la pieza.. ¿Qué dios detrás de Dios, la trama empieza.. De polvo y tiempo y sueño y agonías?".

No conozco a un varón –perdón del abuso de la masculinidad-, incluyo a las damas, que no sienta debilidad por una loción de diseño, digamos de un aroma fino, clásico, de esos que dejan estela al pasar. Retomo una sección de El País en donde señala las que son, a juicio del periódico madrileño, las 5 lociones más intemporales de los tiempos recientes. Empieza con Eau Sauvage (Agua Salvaje) de la casa Dior, de la cual destaco algunos extractos de la nota publicada. Su lanzamiento fue en 1966, o sea, tiene 52 años en el mercado de fragancias y sigue tan campante. Marcó un antes y un después en el mundo de los aromas masculinos, en cuanto a sus notas características lo describe como “un perfume fresco y cítrico, con una base de vetiver y unas notas de limón y romero que se perciben en su aplicación”. La sofisticación viene en envase. Para quienes la prefieren, los remite a una suerte como de colonia cara, nada que ver con la Sanborns, pero es como su prima francesa la aristócrata. Se define como una loción “viril, discreta y fresca” que contrasta con el tono dominante de la mayoría de las fragancias masculinas: olor a maderas. Se dice que cambió los cánones de estilo de los hombres actuales, digamos que los hizo más refinados. Desde que salió al mercado, no ha variado el diseño de la botella: las mismas estrías en diagonal del cristal, la misma etiqueta con el mismo logotipo y el mismo tapón plateado. A lo largo de las 5 décadas que tiene en el mercado, en su publicidad se han sucedido desde Alain Delon, Johnny Hallyday hasta Zinedine Zidane. El aroma original es difícil de igualar, incluso para quienes lo crearon. En mi opinión, es un aroma fresco, ideal para climas cálidos como los nuestros, sobre todo para el verano. No me imagino a un ruso o a un kazajastano con aroma a Agua Salvaje. ¿Usted qué opina? Lo comenta Marco Aurelio González Gama, directivo de "Crónica del Poder".

Estuve en la tierra que me vio nacer hace ya algunas décadas y, prácticamente sin querer, me reuní con algunas compañeras y compañeros de mi generación de la escuela secundaria. Fuimos pocos los presentes, pero la convivencia con los condiscípulos fue como una bocanada de aire fresco entre el calor sofocante que se ha sentido estos últimos días, particularmente en mi pueblo. Pertenezco a la 4ª generación de la Escuela Secundaria Federal número 1 ‘Dr. Enrique Herrera Moreno’ de Córdoba. La escuela se fundó en 1969, como preámbulo a la descentralización del sistema educativo del gobierno federal de 1972. En aquellos años, en Córdoba nada más funcionaba la centenaria escuela secundaria y de bachilleres oficial dependiente del sistema educativo estatal. La federal como coloquialmente se la llamaba, empezó a funcionar en una vieja casona colonial del centro de la ciudad, mientras se construían las instalaciones definitivas en la periferia, no obstante este proceso se tuvo que acelerar debido al temblor que la madrugada del 28 de agosto 1973 afectó a buena parte del centro del estado y algunos municipios de Puebla y Oaxaca. La antigua casona no resistió el impacto de 7 grados en la escala de Richter quedando severamente dañada, por lo que el segundo año ya lo hice en las nuevas instalaciones que estaban a medio construir. Éramos 4 grupos, del ‘A’ al ‘D’, con alrededor de 200 alumnos. Esta generación a la que me tocó en suerte pertenecer no estoy seguro que haya sido la más ejemplar, de lo que sí estoy cierto es que todas ellas y ellos con los que compartí aulas y aspiraciones en aquellos lejanos años dejaron profundamente marcada la existencia del que esto escribe. Ha corrido mucha agua bajo el puente desde entonces, y no obstante ello, el tiempo no ha menguado un ápice su carácter bondadoso, generoso y solidario. Todas ellas y ellos han sido dotados de un corazón y un alma que supera cualquier prueba de nobleza, fraternidad e incondicionalidad. Va un abrazo cariñoso para todos ellos, pero en especial quiero mencionar a Lety, Mary, Margarita, Rocío, Isela, Gely, Tere, Julieta, Raquel, Jorge, Enrique, Alejandro, Víctor y Efraín, que estuvieron presentes en la reunión de días pasados. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal

La temporada de primavera me gusta, entre otras cosas porque es época de chinenes (en algunos lugares también les dicen chininis). Para definir este delicioso fruto tropical propio del trópico húmedo, lo diría como lo decía mi padre si viviera: “¡Es como una mantequilla vegetal!”, y es que no hay nada más grato para el paladar humano que saborear una tortilla de maíz, de mano o de fábrica, untada con la pulpa de este exquisito manjar que dan los árboles, aderezado además con una pizca de sal, y ya si es usted muy exigente recomiendo que al taco además le agregue una discreta porción de auténtica salsa macha, como la que se hace en mi rancho, es decir, de chile comapeño, dispersa a lo largo de la tortilla, para después enrollarla y entonces sí, dispóngase a saborearla porque le garantizo que esa sí es una experiencia religiosa. El chinene, que en Veracruz tenemos la suerte de encontrarlo abundantemente con cualquier marchanta, viene siendo como un pariente pobre del aguacate, de la pagua como le dicen en otras partes de América. La tortilla de por medio es importante, pero para consumirlo no requiere más que de una cuchara para raspar la pulpa fibrosa de la cáscara rugosa del fruto, que va del verde al color café, agréguele tantita sal, nada más tantita como para resaltar su delicado e indescifrable sabor y a paladear se ha dicho. ¡Nada más! Lo escribiò Marco Aurelio Gonzàlez Gama, directivo de este Portal.

"Pido perdón por la llaneza, pero si alguien es un lego absoluto en la materia, le sugiero comenzar por un manual elemental como "Historia de las ideas políticas" de Jean Touchard. En cuanto a las lecturas más representativas del pensamiento marxista contemporáneo, recomiendo "Revolucionarios" y "Entrevista sobre el Siglo XXI" del historiador inglés Eric Hobsbarwrm. Por otro lado las lecturas que propongo para aproximarse al pensamiento liberal serían "La democracia en América" de Alexis de Tocqueville, "La acción humana" de Ludwing von Mises, "El opio de los intelectuales" de Raymond Aron, "El poder" de Bertrand de Jouvenel y el ensayo de "El erizo y la zorra" de Isaiah Berlín. Sin embargo, ninguna recomendación sería suficiente si omito las obras del filósofo alemán Peter Sloterdijk, para mí el pensador contemporáneo más lucido y cuyas obras encarezco: "En el mismo barco", Esferas", "Crítica de la razón cínica", "En el mundo interior del capital", "Si Europa despierta", entre más de veinte títulos". Lo escribió Fernando Iwasaki en "El Cultural", suplemento cultural de "La Razón" que dirige Roberto Diego Ortega.

La CDMX cada vez se convierte en una ciudad amable con los perros. Los capitalinos son unos amantes consumados de los canes. Hay una verdadera devociòn por los perros de todas las razas, a la gente se la ve feliz por las calles de cualquier colonia del sur de la ciudad paseando a sus perros, desde schnauzers, gigantes, medianos y enanos, basset hounds, "salchichas", chihuahuas, pastores alemán, bulldogs, dálmatas, afganos, galgos, dobermanns pinsher, de todos colores y sabores, y los llevan al baño-boutique, al hotel para perros mientras la gente trabaja, les compran todo tipo de atuendos, comida gourmet a base de salmón, atún, vegetales o carne de cordero, bueno, lo que les pudiéramos platicar se queda corto. Ni duda cabe, la CDMX es una ciudad de perros, ¡ah, indefectiblemente, las personas llevan sus bolsitas para recoger los residuos que dejan sus perritos! Lo comenta Marco Aurelio Gonzàlez Gama, directivo de este Portal.

Desde mis primeras visitas a Xalapa, allá a mediados de los sesentas, cuando mi horizonte musical era bastante reducido –sigue siéndolo, pero ya no tanto-, algunas de las sensaciones primarias de aquellos iniciales contactos con la capital del estado fue de que en Xalapa se escuchaba buena música. A donde quiera que iba siempre había música de fondo y me acuerdo que aquí escuché por primera vez a Astrud Gilberto, Elis Regina y Antonio Carlos Jobim, mucho Bossa-nova, que era como que la corriente musical dominante entre los xalapeños, fundamentalmente entre el estudiantado. Más tarde tuve oportunidad de escuchar a Orbis Tertius, que era un grupo de Jazz sensacional al que comandaba el gran Memo Cuevas y también por esos años eran muy populares en la capital los Hermanos Castro -¡faltaba más!- con sus ‘Más que nada’, ‘Yo sin ti’, ‘Perdiendo la razón’ y todos esos súper exitazos que los llevaron a triunfar hasta en Las Vegas, total, que para qué les cuento más, Xalapa es una ciudad musical, con una gran tradición de música apoyada principalmente porque es la sede de la Orquesta Sinfónica, de la Orquesta de Música Popular, del Ballet Folclórico de la UV y, en fin, todo lo que yo y usted conocemos y tenemos por bien sabido. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

A ellos ya los vimos y escuchamos en vivo y, la verdad, como diría Quique Iglesias, son toda una "experiencia religiosa", grandiosos músicos, y no nos va usted a creer en dónde los vimos, pues en el meritito Boca del Río, en el World Trade Center, no nos los podíamos perder, crecimos con ellos en la universidad y su rock es de esos que nunca pasa de moda y siempre se escucha bien, trasciende, Toto, la agrupación formada a mediados de los años 70 en Los Angeles por Jeff Porcaro, el baterista -ya fallecido-, y David Paich, con ustedes Hold the Line para toda la ciberaudiencia de Carrusel FM: https://www.youtube.com/watch?v=ibxxkNRumN4 Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.