Casi estaría dispuesto a hacerlo. Bueno, no tanto pero casi, todo dependería de la circunstancia (el hombre y su circunstancia). Me defino como un comidista omnívoro de a de veras. Tal vez en estos tiempos del rocanrol tardío, me debiera definir como ‘flexitariano”, que es una nueva corriente de comidistas que comen en su mayoría más vegetales, lácteos y huevos, pero que no le hacen el feo a la carne dos o tres veces a la semana. Y cuando de comer carne se trata al ave de corral no la exceptúo. Me gusta inclusive cocida, las alas aderezadas con un poco de sazonador son deliciosas, pero por lo que sí estaría dispuesto a "cometer un crimen" es por una buena barbacoa de pollo, como la que se prepara en mi tierra. Hay muchas recetas para hacer barbacoa enchilada. Hay quienes la confeccionan con diferentes chiles secos, desde el chileancho hasta el cascabel, pasando por el guajillo y además le ponen jitomate. A mi me gusta simplemente la que se hace con un caldillo rojo de una combinación bien equilibrada de chile guajillo, unos 15 o 20; una cebolla mediana, 2 o 3 dientitos de ajo; sal y pimienta al gusto del comensal y una pizca de comino. A todos estos ingredientes hay que darles un ligero hervor en 2 tazas de agua, probablemente reservando la sal y la pimienta para el final, procesando todo en la licuadora –en el mix como dirían los españoles- hasta tener un mole de cuerpo ligero pero consistente al que recomiendo colar en un chino no muy fino, nada más para que se le quiten las pequeñas hojuelas del guajillo que no alcancen a molerse, mientras tanto en una cacerola disponer de unas 8 a10 piezas de pollo a las que hay que cubrir con recaudo, como le dicen los yucatecos, cubriendo todo con una cantidad generosa de hojas de tlanepa (hojasanta o acuyo), tapar la cacerola y cocer a fuego de lento a medio, sin prisas, y en más o menos hora u hora y media estará lista la barbacoa. Recomiendo acompañar con arroz blanco y unos buenos frijoles de olla recién cocidos, ¡ah, y eso sí!, una buena cantidad de tortillas. Prepárenla y me dicen. Lo comenta Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

    Soy utilitario, luego existo. El confinamiento hace que se vuelva uno práctico aunque no quiera. Los tiempos no están para rebuscamientos. Hace poco comentaba por WA con mi estimado amigo Laureano Martínez, (que es un ‘gran sumiller’, la última palabra de todo lo que a comida corresponde), que en estos días preparé para comer la versión mexicana de la fabada asturiana que mi madre hacía en la casa familiar. Más pronto que rápido me corrigió: “¡SE LLAMAN ALUBIAS!” Y efectivamente, no le llamamos con ese patronímico al guiso, como tampoco al frijol judías o fabas (fabes), aquí lo conocemos simplemente como alubias, y normalmente se preparan con “frijolito”, que así se le dice coloquialmente a la alubia chica. Bueno, después de estas disquisiciones aristotélicas con mi estimado amigo, le platiqué que la receta de mi madre es como un juego de niños, comparto mi versión: puse a fuego lento la mitad de un frasco en conserva de alubias asturianas –de las que se encuentran en cualquier súper- con un trozo de cebolla, dos dientes de ajo y hojas de laurel, al mismo tiempo freí en una sartén una chuleta ahumada de cerdo con todo y hueso con las rodajas de medio chorizo madurado (del ‘Cerdito’). Una vez fritas las carnes con dos cucharadas de aceite de oliva, las agregué a la cacerola de cocción de las alubias, más unas cuantas aceitunas, algunas rajas de jalapeño, zanahorias y cebollas en caldillo del vinagre de la lata. Dejé que “rompieran” el hervor y listo. Para darle color se le puede agregar una cucharada de pimentón y es indispensable un chorrito del vinagre de los chiles. Rectificar sal si es necesario. En casa se servían con lechuga romana troceada, es una delicia este platillo asturiano mexicano. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) Siendo gobernador de Veracruz Dante Delgado Rannauro otorgó becas para que estudiaran doctorados en el extranjero: Héctor Yunes Landa, Emilio Cárdenas Escobosa, Teddy Palacios y Martín Quitano, entre otros. 2) Siempre se ha dado por hecho que siendo alcalde de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel Montiel, adquirió un rancho en Brasil. Sí hubo esa intención de adquirirlo- junto con doña Gloria Corrales viuda de Osorio- por el atractivo precio del mismo y porque se realizaría la adquisición con el importe de una casa que se iba a vender, pero al no hacerse esta última operación en esas fechas, ya no se adquirió el citado rancho. 4) Jorge Carrillo Olea, Fernando del Villar Moreno, Jorge Tello Peón y Alejandro Poiré Romero, entre otros, se han desempeñado como Directores Generales del CISEN. Foto de "Palabra de veracruzano".

En una pasada reunión de amigos y colegas, el atento y fino Contador Público Gerardo Libreros Cobos, recordó en esa ocasión, en medio de la charla, una anécdota que afortunadamente ha trascendido las aulas de clase, transmitiéndose de boca en boca entre el alumnado y que este escribiente ha endosado a los educandos. Va. Inquiría el Contador Libreros Cobos al interlocutor en medio de la sabrosa charla, que cómo iba la definición ultra condensada que un servidor transmitía a los alumnos de la historia en medio de la clase y que, precisamente por sintética, muy afortunadamente se les había quedado a muchos de estos noveles muchachos pertenecientes a las generaciones X y Z que nos han tocado en las aulas universitarias, que exigen definiciones rápidas, sencillas y cortas de las cosas. ¡Ah, ya sé a qué te refieres!, le dije al estimado profesional, la definición es la siguiente, la historia es la sucesión sucesiva de sucesos sucedidos sucesivamente, es decir, 9 palabras que leí en una revista que era muy común en mi casa en los años 70 que se llamaba Sucesos de la historia y que traía una sección de aforismos y citas célebres, y ahí venía esa concisa definición. Y es que ya he platicado a los lectores que tuvimos el privilegio de crecer en una casa llena de periódicos y revistas –también libros-: Novedades, El Dictamen, Revista Jarocha (de don Leonardo Pasquel), Claudia, Life, Contenido, Selecciones, Sucesos (de la historia), Hit, Súperhit y hasta Duda, la revista que traía historias fantásticas de dudoso origen, sobre todo de alienígenas y abducciones, pero que era muy divertida y entretenida. Desde aquellas memorables épocas traigo cargando estas cosas en la cabeza, muchas de las veces inútiles. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) Al finado arquitecto Ricardo Arenas Leetch se le debe la creación de los Fraccionamientos INDECO-ANIMAS y Constituyentes, en esta capital, cuando fungió como Director General de INDECO Veracruz. 2) La expresión: "El alma se cristaliza con la nostalgia de los sueños perdidos" es de Gabriel García Márquez en el Libro "Cien Años de Soledad". 3) La "Unión de Mujeres de Alto Lucero por una Vida Mejor", integradas por mujeres que laboran en el oficio más antiguo del mundo, través de su representante Estefanía Cálida, volverán a entregarle un reconocimiento a Francisco Mora Domínguez, porque recuerdan con cariño que durante su gestión como alcalde se preocupó mucho por ofrecerles lugares dignos e higiénicos de trabajo. El evento se llevará a cabo, este sábado 28  a las 13 horas, en el salón "Amor, tres veces amor".

    Nada más porque no soy Enrique Iglesias, pero de dormir bajo el cielo de Perote podría decir que es toda una experiencia religiosa. Y es que dormir a una gélida temperatura de 5ºC no es cualquier cosa. Sobre todo para un ser por el que corre sangre caliente cuyo promedio anda en los 36ºC de temperatura como el escribidor. Y es que miren que ahora que tuve que regresar a morar –y pernoctar- al espléndido valle peroteño, recordaba que, cuando niño, transitar de noche con mi padre al volante por esa ruta repleta de camioneros, se me hacía, en mi loca imaginación, el paisaje terrícola más cercano a lo que pensaba que era la superficie lunar, sobre todo cuando las noches estaban despejadas y se podía apreciar el cielo peroteño en toda su magnitud, con las montañas como reflejando la luz celeste y las extensas estepas arenosas como si fueran, insisto, un paisaje extraterrestre. Pero hoy la situación ha cambiado. El paisaje ya no es el mismo, el yermo aquel que parecía estéril que conocí hace más de 50 años ya no lo es, aunque el clima sigue siendo igual o más crudo. Hoy en día toda esta comarca dominada por el Nauhcampatépel (montaña cuadrada) que se extiende hasta los límites con el estado de Puebla se ha convertido en un emporio agrícola, minero (la roca caliza es fuente de una enorme riqueza) y de generación de energía solar de altísimo rango. Ya para terminar diré que hace muchos años me asombraban las enormes maquinarias agrícolas que recolectaban el sorgo en el estado de Tamaulipas, en el valle del Río Grande, hoy en día esas máquinas también ya son cosa común en el hermoso valle de Perote. Y sí, dormir bajo ese cielo es toda una experiencia que recomiendo mucho. Foto de Municipio.net. Lo publica Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.  

    Los estadounidenses se pintan solos cuando se trata de rendir homenaje a sus históricas estrellas del espectáculo. Pocos como ellos para eso de los tributos que enaltezcan a sus figuras más emblemáticas de la escena, a algunos les dan trato de dioses. Son estrellas que han brillado y brillan a nivel local, pero como todo lo que hacen al interior de sus fronteras, sus impactos son mundiales. No en balde, por ejemplo, la serie final que define al campeón de lo que se conoce como “el mejor béisbol del mundo” –la Gran Carpa-, se llama la Serie Mundial del Béisbol de las Grandes Ligas. En ese tenor, desde 1978, se han venido entregando unos reconocimientos a la trayectoria artística de lo más granado de la industria del espectáculo estadounidense, se trata de los Kennedy Center Honors. Cada año el gobierno de Estados Unidos otorga este reconocimiento a cinco estrellas de diferentes ámbitos por su contribución a las artes escénicas. La ceremonia se desarrolla cada año en el mes de diciembre en el Kennedy Center de Washington D. C., y cuenta con la asistencia estelar del presidente de los Estados Unidos que asiste acompañado de la Primera Dama de la nación. Es una ceremonia fastuosa y solemne, pero que tiene el toque que los distingue a los gringos cuando de homenajear a sus héroes y heroínas, cargada de mucho humor, a veces muy negro, con mucha jocosidad. El escenario no podía ser mejor, es el magnífico centro de las artes escénicas erigido a la memoria del presidente John F. Kennedy. Es un recinto majestuoso situado a las orillas del río Potomac de la capital federal norteamericana Washington, D. C. En él han sido homenajeados, entre otros, Fred Astaire, Arthur Rubinstein, Ella Fitzgerald, Henry Fonda, Leonard Bernstein, Count Basie, Cary Grant, Frank Sinatra, James Stewart, Lucille Ball, Bette Davis, Sammy Davis, Jr., Claudette Colbert, Katharine Hepburn, Gregory Peck, Paul Newman & Joanne Woodward, Stephen Sondheim, Kirk Douglas, Aretha Franklin y Carlos Santana. La ceremonia es todo un espectáculo lleno de escenas memorables del o los homenajeados, dejo aquí la del cantante británico Sting, pero todas valen la pena, la mayoría las pueden ver en la plataforma de vídeos más popular a nivel mundial y estos días de encierro forzoso son ideales para verlas: https://www.youtube.com/watch?v=hbVj96_yk_o Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de "Britannia".  

    O lo que es lo mismo, nunca hay que decir de esta agua no beberé (porque en una de esas nos podemos ahogar). Es que miren, y otra vez me veo en la imperiosa necesidad de echar mano de las sabias consejas del refranero popular universal, no cabe duda que más pronto cae un hablador que un cojo, y es que el que esto escribe creció, al menos desde que tengo memoria, en un ambiente musical impregnado de grupos, bandas y rolas en idioma inglés: The Monkees –de este grupo había hasta una serie cómica caricaturizada que distribuía en forma de cuento la Editorial Novaro y un programa televisivo como de aventuras- The Archies –que también tenían tira cómica en cuento y en caricatura televisada-, los Union Gap, Procol Harum, los mismos The Beatles, The Platters, Andy Williams –que se escuchaba mucho en casa-, Paul Anka, los Credence Clearwater Revival y Louis Armstrong. Sí se escuchaban a Los Panchos, a Marco Antonio Muñiz, a a Enrique Guzmán, a Alberto Vázquez, a César Costa, Massiel y a Raphael, pero párele de contar. Había por supuesto otros cantantes en el ambiente musical de los 60, famosos y muy populares también, pero que yo alucinaba, como que les hacía el fuchi, como por ejemplo Rosario de Alba (la Chayito famosa que compartía pantalla con el Tío Gamboín y Chabelo, y que después fue esposa de Napoleón), Roberto Jordán, Estelita Núñez, Hilda Aguirre, Monna Bell y los argentinos Sandro, ‘Palito’ Ortega y Leo Dan. Eran los años de la revistita, porque era una especie de cuadernito como de 10 por 10 centímetros, ‘Notitas musicales’, el que escribe ha de haber andado por los 5 años. Pero cómo cambian las cosas, mi nieta (Emilia Sofía González de Jesús), que acaba de cumplir 6 años, pues resulta que su canción preferida, y que además canta como los mismos ángeles, es nada más y nada menos que ‘Cómo te extraño mi amor’ (1964), y lo que son las cosas, y con esto cierro, me parece una canción hermosísima, un canto al amor, al igual que ‘Te he prometido’, ‘Mary es mi amor’ y ‘Esa pared’ canciones contemporáneas de la primera,  del gran Leo Dan. Prometo nunca volver a renegar de nadie y de nada, lo juro por lo que más quiero que es mi hermosa nieta. Por ésta. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Ya no son lo que fueron. Durante muchos años fui un recurrente lector de columnas de sociales de Novedades, El Heraldo de México, El Dictamen y El Mundo de Córdoba. Era un placer culposo, pero no me perdía las crónicas de sociales de Agustín Barrios Gómez, Eddy Warman, Nicolás Sánchez Osorio, Enrique Castillo-Pesado –que era más lo segundo que lo primero-, Gemma Odila Garzón de Arcos (Veracruz) y de Juan Apodaca (Córdoba). Algo tenían de literario y el chisme de sociales siempre ha sido atractivo. Llevado al extremo, Luis Buñuel diría que se trata del discreto encanto de la burguesía. No lo sé, algo tenían de atractivas esas columnas, quizá porque mezclaban lo social con el ambiente siempre farandulero de la política. Total, que todos los días iba a la biblioteca de mi universidad a revisar los periódicos del día, y a echarle una ojeada rápida a las páginas de sociales, a revisar fotografías para ver quién estaba de moda. En esas estaba cuando en El Heraldo que me voy encontrando en senda fotografía a Tirso Cházaro Rosario, compartiendo mesa y departiendo en algún antro de la época con nada más y nada menos que Verónica Castro. Me quedé de a seis.. Cuando sucedió esto ha de ver sido como a principios de los ochenta. ‘Tito’ acababa de regresar de su largo periplo de muchos años por el continente europeo para residir nuevamente en México. Como que no la podía creer, Verónica era la estrella de la TV del momento y ahí estaba con ella nada más y nada menos que el afamado hermano de dos de mis más grandes amigos de la infancia: ‘Kiko’ y Jaime Cházaro. Algún día, nada más que me lo autorice, le voy a escribir su biografía a Tito, capaz que la de Porfirio Rubirosa se queda corta. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Ya he comrentado en anteriores ocasiones que mi "pariente", el muy talentoso, admirado y laureado director de cine Alejandro González Iñárritu (también he dicho por qué me tomo la libertad de referirme a él como mi "pariente". Su padre, que en paz descanse, se llamaba Héctor González Gama, de esas extrañas coincidencias que tiene la vida, por supuesto que no había ningún parentesco), me produce emociones y sensaciones encontradas con su material cinematográfico. Me gusta su ópera prima 'Amores perros' (2000), me encanta 'Birdman' (2014) y me quedo a medio camino con su obra maestra 'El Renacido' (The Revenant, 1915), aunque sí creo que se merecía el Oscar. De ahí en fuera sus otras películas, en lo personal me parece que navegan entre lo existencial y lo soporífero. Claro que mi percepción no le quita ni un pelo a la espesa melena de Alejandro, es un gran director sin duda. Y hoy traigo a colación a mi "pariente" porque está por estrenarse a finales de octubre en las pantallas de cine su última producción filmada integralmente en México, 'Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades'. He leído algunas críticas acerca de la cinta producida por la plataforma de streaming Netflix, y la verdad es que no la tratan muy bien. Se dice que es su proyecto más personal, sin embargo, las calificaciones van desde que es tediosa, ambigua y repetitiva a la vez, "visualmente impresionante, con un giro final simplón y un protagonista desagradable", por cierto interpretado por el gran Daniel Giménez Cacho, y que en la cinta lleva por nombre ¡Silverio Gama! Es un largometraje con exceso de duración según he leído, dos horas y media, lo que para un servidor no es un exceso, es sumamente excesivo y hasta grosero. Finalmente, cierro con una frase que me parece la crítica más lapidaria que le han hecho: "... el tedio más bonito que he visto nunca". No sé si la vaya a ver algún día. Ya no estoy para novelones kilometricos, ni filmados, ni escritos. Si alguien la ve, que me la platique por favor en no más de 5 minutos. Lo siento, pero uno con el tiempo se vuelve práctico y tiende a lo fugaz. Ahí se las encargo por si se atreven. Foto de "Excélsior". Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.