En el anterior Carrusel, esta pluma planteó la pregunta, un poco como para provocar a los respetables lectores, que si estaba el género ranchero en vías de extinción. Hubo todo tipo de reacciones, algunas lo negaron rotundamente, otras con desdén, como desestimándome, y otras estuvieron de acuerdo con el cuestionamiento. No sé, a lo mejor no planteé la pregunta de manera correcta. La también conocida como plaza Santa Cecilia –el nombre oficial es plaza Giuseppe Garibaldi-, que es como el recinto de la música vernácula y de los charros cantores de la capital. Válgase la comparación, Garibaldi es como la madrileña Puerta de Alcalá, ahí está, ahí está y ahí va a estar cuando, al menos el que escribe, se rinda tributo a la madre tierra. En realidad el género no está en peligro. Vamos a seguir cantando por los siglos de los siglos a José Alfredo, a Manuel Esperón, a Juan Gabriel, a Cuco Sánchez y, en fin, a tantos inmortales autores, y vamos a seguir escuchando y cantando ‘El rey’, ‘Cielo rojo’, ‘El jinete’ y ‘El son de la negra’, entre otras canciones. Pero voy al grano, nos estamos quedando sin charros y charras cantores, porque Pedrito Fernández es como una broma portando el traje de charro, o el mismo Alejandro Fernández, que ya no sé qué es. Para empezar es un personaje enigmático que, me parece, le ha faltado el respeto al traje de charro. Lástima de voz que Dios le dio, un privilegiado, sin duda, pocos han gozado de la cuna que él tuvo y, bueno, ser hijo de la última leyenda de la canción ranchera de México no es cualquier cosa. La fama y la fortuna llegan solitas. Y de ahí brinco a las damas en donde Aída Cuevas es el último frente de guerra, porque hasta la “española más mexicana” (Rocío Dúrcal) ya se nos adelantó. Ojalá pronto surjan nuevos valores, nos hacen falta, son una de las caras más afortunadas que este gran país tiene para dar al mundo. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de sangkik.com

¡Caray, por si algo le faltaba al 2020! De las grandes virtudes del Séptimo Arte es esa capacidad que tiene de provocar todo tipo de emociones. Nuestro estado de ánimo cambia con una sola expresión. Las imágenes, los diálogos, los personajes, el vestuario, la escenografía –la ambientación-, los paisajes, los efectos especiales y los recursos técnicos y tecnológicos, todo influye en el cinéfilo. Todos estos recursos hacen que el cine tenga magia, que sea mágico, que sea un poderoso arte que atrae a millones de espectadores en todo el mundo, que nos hace soñar con ese lenguaje tan particular que nos emociona y conmueve hasta las lágrimas, las más de las veces. No podía dejar la ocasión, a partir de una noticia lamentable, la de la muy triste partida del maestro Ennio Morricone, para mencionar a la música, a las bandas sonoras del cine que sin ellas no sería ese maravilloso arte que es. Y es que al hablar de música para el cine de inmediato nos tenemos que remitir al gran músico y creador italiano. Casi casi se puede decir que es la contracara de este maravilloso entretenimiento. No quiero, porque además no puedo hacer un repaso a una carrera ¡enorme!, que abarcó más de 60 años dentro de la industria, se habla de más de 500 colaboraciones, algunas míticas, memorables, legendarias, que ahí han quedado para la posteridad: ‘Cinema Paradiso’, ‘La misión’, ‘El bueno, el malo y el feo’, ‘Erase una vez en América’, ‘Malèna’, ‘1900’, ‘Los intocables’ y para qué le sigo. Ennio tenía la enorme virtud de provocar en el narrador un llanto festivo e incontrolable, cosa que siempre le voy a agradecer al italiano. Lamento mucho su partida, se fue pero se quedan sus geniales obras musicales con nosotros, de eso estoy seguro. Descanse en paz, maestro Ennio. Foto de "Marca". Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) "Provoca a tus adversarios para ver cómo reaccionan. Si son débiles, aplástalos, y si son fuertes, negocia. 2) Confía en tu instinto. No te menosprecies. Tienes que confiar en tì mismo y darte crédito. 3) Aprende a bajar la guardia para obtener un beneficio posterior. En los negocios y en lo que emprendas, no siempre se puede lograr lo que uno quiere y espera. 3) Sè paciente. La paciencia es una virtud que te darà grandes recompensas. 4) Si sabes exactamente lo que quieres lograr, entonces guardatelo para tì. No andes divulgando todas tus ideas". Están contenidas en su libro "El arte de la negociaciòn" escrito por Donald Trump en 1987... Sobre todo en el primer punto le da a México la clave de cómo debe actuar..

Desde siempre he seguido al mundo del diseño y de la moda, principalmente de la femenina. Y es que el diseño de modas y su confección me parecen, y salvo la mejor opinión de los lectores, la más acabada expresión y evolución del arte contemporáneo, y de una artesanía que se renueva día a día con el propio diseño, pero también con los materiales, colores y tendencias de los tejidos y estampados. Las mejores colecciones de Ives Saint Lauren merecen, sin duda, una sala en cualquier museo de arte moderno, y si está en París, mejor. Los nombres de los grandes diseñadores, al menos de los sesentas para acá son parte de la visión que tengo del mundo. No hay diferencia entre Givenchy y Dalí, por ejemplo. A propósito de ello, la playera (www.farfetch.com) que enmarca este Carrusel, que es una playera tipo polo de manga larga, entretejida, eso sí de seda 100% la puede usted pedir a domicilio, nada más cuesta 50 mil pesos. La prenda es de un tipo sorprendente, Tom Ford, un multi talento –todo terreno- de esos que nada más se da cada 100 años. El estadounidense (Austin, Tx., 27 de agosto de 1961) marca el ritmo de la moda en el mundo. Irrumpió en ese universo de manera definitiva en la década de los ochenta cuando la firma italiana Gucci lo incorporó a sus filas como director creativo. Pero su campo de acción abarca todos los campos del diseño: todo, absolutamente todo en prendas y accesorios femeninos, y para los hombres ahí se va dando. En materia de diseño en serie me parece que sus prendas rompen todo lo imaginable en cuanto a precio: chamarras de piel de 200 mil para arriba, zapatos para hombre en 30, 40, 50 y hasta más, una fragancia para caballero, ¿en cuánto le gusta, 16 mil pesotes?, y ya no hablemos de corbatas, trajes y blazers, impagables. Ford ha incursionado en el cine como director, su película ‘Single Man’ (2009) protagonizada por Colin Firth recibió grandes elogios de la crítica especializada. L escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) "La obscuridad de una sola idea o la falta de ideas produce ofuscación; la luz del enfrentamiento de ideas, de su lucha, no alumbra, ilumina". 2) "En política, la línea recta casi nunca es la más cercana entre dos puntos". 3) "A quiénes esgrimen ideas, combatámoslos con ideas". 4) "Las ideas no pueden ser juzgadas en tribunales ni menos sentenciadas y mucho menos se pueden fusilar". 5) "Para ejercer con vocación y acertadamente la actividad política se requieren las tres ces: corazón, cabeza y carácter". 6) "Complacer a todos es imposible en un régimen democrático; intentar condescender con todos es no gobernar; es moverse atendiendo a pasiones, ser gobernado; viene a ser un gobierno sin ideas por plegarse a ideas de otros" 7) "Si hay paracaidismo político es porque no se practica la política a la luz del día. En las tinieblas, en la oscuridad, donde los paracaidistas pueden invadirnos, no a la luz del día". Lo publicó Gil Gamés en "La Razón". Foto de "Gandhi".

1) "Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena". Ingrid Bergman. 2) "Los primeros 40 años de la vida nos dan el texto, los 30 siguientes, el contenido: Arthur Schopenhauer. 3) "Cuando me dicen que soy muy viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida": Pablo Picasso. 4) "La vejez es un tirano, que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud": Francois de Rochefoucald. 5) "La vejez comienza cuando el recuerdo es más fuerte que la esperanza": Proverbio hindú. 6) En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos": Marie von Ebner Eschenbach. 7) "Cuando seas viejo en la carne, sé joven en el alma": Autor desconocido. 8) "Hay cuatro cosas viejas que son buenas: viejos amigos para conversar, leña vieja para calentarse, viejos vinos para beber y viejos libros para leer": Ernie A. Faguat. 9) "Si quieres ser viejo mucho tiempo, házte viejo pronto": Cicerón. 10) "Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se le arrugan sus sueños y esperanzas".

Brasil desde siempre ha provocado en quien esto escribe asombro que viene desde la majestuosidad de su territorio. Antaño, ver plasmado en un globo terráqueo el contorno de ese inmenso país me dejaba admirado por no decir anonadado. Para darse una idea del tamaño del territorio de Brasil, es un poco más de cuatro veces más grande que el nuestro y apenas poco menos de dos millones de kilómetros cuadrados menor que el continente europeo. La amazonia o selva amazónica, con todo lo que ha sido castigada por la irracional explotación, tiene una superficie aproximada de 5.5 millones de km2 y por ella atraviesa el río que lleva su nombre, sinónimo de vida, biodiversidad, ecología y esperanza para el futuro y viabilidad de la vida en el planeta Tierra. Pero hay algo más, aparte de todo lo anterior y el fútbol brasileño de antaño que me ha atraído toda la vida, y eso es la música brasileira, fundamentalmente el Bossa-nova, que es un género que reinventó el viejo ritmo de la samba que los brasileños heredaron de la poderosa emigración forzada de esclavos negros del continente africano. Ya en otras ocasiones hemos hablado de la música y de la admiración que sentimos por Antonio Carlos Jobim, esa especie de héroe nacional musical de Brasil, al que la nación carioca le debe el lugar que la música brasileña tiene en el mundo. Es de tal magnitud la grandiosidad de Jobim, que ya lo habíamos dicho también aquí, el aeropuerto internacional de Río de Janeiro lleva en su honor su nombre. Pero de la música nos saltamos al cine, y ahí hago un paréntesis para señalar varias cosas relevantes de la cinematografía brasileña que me han dejado profundamente marcado, la primera, la película ‘Estación central’ (1998) de Walter Salles, que plasma una historia dramática y conmovedora del Brasil profundo, descarnado y desamparado, con la actuación notabilísima de la veterana actriz Fernanda Montenegro; la segunda, ‘Doña flor y sus dos maridos’, que más allá de que está basada en una novela hilarante de Jorge Amado, me descubrió una de las mujeres más hermosas y sensuales de la historia del cine: Sonia Braga, con eso les digo todo, la exuberancia hecha mujer; la tercera, el Brasil del 70, que es el once que mejor he visto practicando el juego de conjunto, sin sacrificar el juego bonito, cadencioso, potente, de toque, magia, filigrana, fantasía y gambeta, y espero no haberme quedado corto en los adjetivos. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Otra historia inspiradora de una mujer, esta extranjera, de la época revolucionaria,. Alma Reed, conocida como La Peregrina, por su periodismo sensible, es muy admirada en México. En 1921, después de la Revolución Mexicana, destacó por su defensa de Simón Ruiz, un joven indocumentado mexicano de 17 años, que había sido juzgado y sentenciado a la horca porque su abogado estadounidense le había recomendado que se declarara culpable. Reed escribió a menudo contra la ejecución de menores, y en parte gracias a ella, la constitución de California fue modificada. Oriunda de San Francisco, Calif., Reed viajó a Mérida, Yucatán, después de haber escrito muchos artículos elogiando al gobierno revolucionario de Obregón. La parte más memorable de su historia es su noviazgo con el gobernador local, Felipe Carrillo Puerto. Después de salir de Mérida hacia San Francisco para hacer los preparativos para la boda, se enteró por telegrama que su prometido y otros doce hombres habían sido ejecutados. La imagen es del artículo “Waiting on the Maya Ghosts” (Esperando a los fantasmas mayas) de Alma Reed publicado en el New York Times, 25 March, 1923. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) "Adelántate a tus hermanos en el amor; no esperes a ser amado, ama primero. Da el primer paso. 2) Aunque nos gusta que se digan cosas bonitas de nosotros hay que tener cuidado (...) Despójate de toda pretensión e ilusión efímera y ve a lo esencial, a lo que te promete vida, a lo que te da dignidad (...) No le tengas miedo a la humildad. 3) Hoy se nos dice que cuanto más alta tienes la nariz, más importante eres. Hoy se nos dice que cuando más vanidoso aparezcas, vas a tener más fuerza. No, no va por ahí la cosa. Sé modesto (...), escucha, convive. Reconoce tu dignidad y la de los demás. Ama y déjate amar. 4) El acusarse a uno mismo es siempre un acto de humillación que conduce a la humildad. Y cuando uno opta por ese camino, opta por la lucha y por el triunfo".

    De Héctor Suárez en realidad puedo decir pocas cosas que dudo mucho que ignoren ustedes, queridos lectores. Y es que quién no lo conoció a través de sus múltiples, recordadas y aclamadas interpretaciones tanto en cine como en teatro y, por supuesto, en televisión. Pero ante su desaparición física, es más que obligado de mi parte hacerle más que un reconocimiento, un homenaje a su grandeza como un histrión indiscutible de la escena nacional. Hablar de Héctor Suárez es referirnos a una larga trayectoria dentro de la comedia principalmente en la pantalla chica, pero también en actuaciones en el cine de drama a través de cintas como ‘Mecánica nacional’ (1971), ‘El mil usos’ (1981) y ‘Lagunilla, mi barrio’ (1981). Fue un icono de la comedia de crítica social y política en la televisión, con recordados papeles como nadie antes lo había hecho, y dudo mucho que alguien lo haga después de él. De ese tamaño es su legado –quizá un poco, pero muy poco Víctor Trujillo y Ausencio Cruz-. Suárez fue un actor, director y productor, con un talento inagotable para la comedia con personajes que ahí van a quedar para la historia de la televisión como: ‘El no hay’, ‘El Picudo’, ‘Doña Zoila’, ‘El Flanagan, ‘El Lic. Buitrón’, ‘El tá difícil’ y ‘El Destroyer’, entre otros personajes. Su programa ‘¿Qué nos pasa?’ se llegó a convertir en una cita obligada de los televidentes en la barra de programas cómicos en las noches mexicanas de antes de la democracia mexicana. Descanse en paz el gran Héctor. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.