Leía a la sensata canciller alemana, Angela Merkel, que dirigió el miércoles a sus connacionales un muy reflexivo discurso en el que explicó con sencillas palabras la lucha que está librando el mundo entero contra el coronavirus. Palabras más, palabras menos, les dijo en su mensaje que “solo tendrán éxito si (los alemanes) comprenden que este es un reto colectivo”. Les pidió que cumplan las restricciones impuestas. "Tómenlo en serio”, insistió a la ciudadanía sobre la gravedad de la situación. “Desde la Segunda Guerra Mundial –y esto lo subrayo para ustedes, queridos lectores- no ha habido un desafío para nuestro país –y para el orbe entero- que dependa tanto de nuestra acción conjunta y solidaria.” ¡Caray, que ejercicio de sabiduría que da cuenta a la grave situación que nos estamos enfrentando! Y esa ponderación de Merkel me llevó a otras reflexiones, más locales digamos, que aquí les comparto. Por ejemplo, qué va a pasar con el bolero que depende de los parroquianos que salían al café matutino, porque lo más sensato en estos días es permanecer el mayor tiempo posible encuartelado, o una ciudad como Xalapa que está llena de pequeños hornos de panadería artesanal. En mi tierra no hay de estos hornos, allá hay panaderías industriales, y esto lo digo no como una ostentación, pero mis paisanos panaderos son ricos, muchos españoles, por cierto. Dos o tres meses de bajas ventas seguro los aguantan. Y también he pensado en mis dos o tres amigos de la tercera edad que envuelven mis compras en el súper, las ventas van a bajar y sus propinas también, pero seguramente ahí van a estar, como siempre, al pie del cañón, indemnes hasta donde su salud y paciencia se los permita. Dejarles un kilo de arroz y de frijoles no nos va a hacer más pobres en la próxima visita que hagamos al súper, aparte de su respectiva propina. Y sigamos comprando las picaditas, los tlacoyos y las flores de calabaza a las marchantas. Lo escribe Marco Aurelio gonzález Gama, directivo de este Portal.

Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo, y en la calle codo a codo / somos mucho más que dos / somos mucho más que dos.  Los pasados sábado 28 y domingo 29 de agosto se presentó en el teatro ‘Esperanza Iris’, antes Teatro de la Ciudad, la célebre cantante argentina Nacha Guevara (Clotilde Acosta Badalucco, Mar del Plata, 3 de octubre de 1940), que en en este año cumplirá 80 años y la dama en verdad está como si nada. En apariencia no le duele nada a la marplatense, luce una espléndida y envidiable presencia. Y traigo a colación a Nacha, además de que porque tenía más de 15 años de no presentarse en suelo azteca, porque la vida de uno, que está construida en base a referencias, y evocar a esta artista (cantante, actriz, bailarina y directora de teatro) argentina me remite a las épocas estudiantiles de cuando en el repertorio de mis preferencias musicales Nacha estaba muy presente. Tenía un pequeño radio portátil de transistores, que también grababa y reproducía cassettes, en el cual solía sintonizarla junto a Serrat, Víctor Manuel, Massiel, Joan Báez, Atahualpa, Zitarrosa y Óscar Chávez. No tenía debilidad por la música latinoamericana, a la folclórica me refiero, pero sí solía escuchar a aquellos que tenían algo más que cantar que canciones de protesta. Me gustaba la poesía que se podía percibir en mucha de la música de estos intérpretes de gente como Benedetti, Machado y Neruda, entre otros. Debo decir que no era muy afecto a Milanés ni a Silvio Rodríguez, sobre todo a este último, se me hacían letras muy idílicas. Como quiera, es una buena noticia volver a saber de esta cantante que inmortalizó canciones tan emblemáticas como ‘No llores por mi Argentina’. Su espectáculo se llama ‘Vuelvo’, en donde hará un recuento de su vida cuando vivió exiliada en México en los años 70. En su música hay temas de amor, injusticia, sobre la guerra y los desprotegidos. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

No cabe duda que son tiempos de mujeres, a pesar del Me Too, los Harvey Weinstein, Plácido Domingo (por cierto, una disculpa, en una anterior entrega lo defendí, pensaba que era un hombre honorable y resultó un vil acosador sexual) y ese encanto de feminista llamado Donald Trump. Y es que dos arquitectas irlandesas, Yvonne Farrell y Shelley McNamara, fundadoras de Grafton Architecs Studio, han sido anunciadas como las ganadoras del premio Pritzker, el también conocido como el Nobel de la arquitectura. Quienes me conocen saben que la arquitectura es de mis más grandes aficiones, junto al diseño de modas –sí, sigo a los grandes diseñadores desde chaval- y la cocina. De no haber sido administrador público seguramente hubiera sido o cocinero o arquitecto. Farrel y McNamara, a quienes no conocía, el jurado del Pritzker las definió así para otorgarles el premio: “Por su integridad en el enfoque de sus edificios [...], por su compromiso incesante con la excelencia en arquitectura, su actitud responsable hacia el medio ambiente, su capacidad de ser cosmopolitas al mismo tiempo que adoptan la singularidad de cada lugar en el que trabajan, por todos estos motivos y más, reciben el Premio Pritzker de Arquitectura 2020 ". Caray, pues qué fregonas –de chingonas- mujeres, además lo ganaron a dúo. El Pritzker se entrega desde 1978, el primero en recibirlo fue el estadounidense Philip Johnson, pero el segundo fue el reconocido arquitecto mexicano Luis Barragán. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

"En política, algo muy importante es la discreción. Su contrario, la lengua suelta, es veneno puro. No hay funcionario público moderado, eficiente, si tiene diarrea en la boca. Es mejor tener un zipper entre los dientes que una pecera llena de cangrejos que quieren caminar para allá y para acá. Los hombres, los varones no deben andar en chismes ni chistoretes. Los huevos los deben traer bien amarraditos. Sentir aquello bien fajado en el bajo vientre es tinte de caballero y exigencia de un funcionario público". Se lo dijo el entonces Secretario de Gobernación, Enrique Olivares Santana, al autor de libro: "Nada como el Poder", Raúl Cremoux, al entrar éste a laborar a esa dependencia.

En medio de esta madre de todas las tormentas que está provocando en China la epidemia del coronavirus, que de ser un problema de salud amenaza con trastocar la economía mundial, el panorama para México es bueno, por supuesto si se hacen bien las cosas. Para esto no hay que perder de vista el peso que tiene la economía del gigante asiático en relación a la del resto del mundo. Representa nada más el 18% del PIB del orbe. Y en medio de ese vendaval acaba de salir el reporte de las cifras del año 2019 del comercio entre los Estados Unidos y nuestro país. Este tipo de notas son de las que me gusta dar (a pesar de los pesares). De acuerdo con datos del Departamento de Comercio del vecino país, el año pasado la suma de exportaciones e importaciones entre ambos países alcanzó los ¡614,500 millones de dólares! Nuevo máximo histórico, con lo que México se ubicó como el principal socio comercial de EE UU. El país desplazó en el rubro a China y Canadá, los otros principales socios junto con nosotros de los gringos. Nada más chequen las cifras para que vean en qué liga jugamos. El mercado con México representó el 14.82% del total de comercio exterior de nuestro vecino, por arriba de Canadá, 14.77%; China, 13.5%; Japón, 5.3%; Alemania, 4.5%; Corea del Sur, 3.2%; Reino Unido, 3.2%; Francia 2.3%; India, 2.2% y Taiwán, 2%. El Gran Circo del comercio exterior mundial. Y, además, la balanza comercial nos fue favorable, les vendimos 358,126 MDD en contra de los 256,374 MDD que nos vendieron ellos. Es decir, un superávit de 101,751 MDD, ¡un mundo de dinero, y de manufacturas! Faltan las cifras de productos frescos y de las materias primas. Con información de El Financiero (5-02-2020). Lo publica Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

En los años 30 del siglo pasado, armado con una cámara "Pathé Baby" de 9.5 mm., el médico José Buil Belenguer filmó escenas de su familia y de la vida cotidiana en Papantla, Veracruz, donde él residía. Buena parte de esos materiales con sabor a vainilla y nostalgia los usaron su nieto, José Buil Ríos, y Marisa Sitach, para realizar la cinta documental "La línea paterna" (1995), una obra de arte incluida en el acervo fílmico del Museo de Arte Moderno de Nueva York y en la cineteca Nacional de México. Con el mismo afán de recobrar el tiempo, José Buil se afana ahora en la posproducción de la película "Los crímenes del Mar del Norte", escrita y dirigida por él mismo, que aborda los crímenes que cometió Goyo Cárdenas en la ciudad de México, en agosto y septiembre de 1942. Lo publicaron en "El Cultural", suplemento de "La Razón".. ¿Ya vieron el documental sobre su tierra Sergio Villa, Edmundo Martínez Zaleta, Domingo Yorio Saqui, Jaime Sastré Buil, Carlos Juan Islas y Daniel del Angel Pérez?

Este Carrusel lo escribo no para calmar la ansiedad de nadie que se encuentre preocupada por la pandemia que ha significado el surgimiento del virus del coronavirus en China. Siempre hay que estar atentos y preparados ante la posible expansión del virus por el mundo, y en caso de que se llegasen a presentar personas afectadas. Miren, la gripe (gripa) común, así como no queriendo, se cobra la vida de entre medio millón y un millón de personas al año, según la Organización Mundial de la Salud. Tan solo en EE UU, en donde llevan registros estadísticos muy detallados en materia de salud, alrededor de 40 mil personas mueren al año. Aquí habría que decir que estos registros incluyen decesos causados por neumonía. La gripa es un padecimiento muy común que suele mutar cada vez que puede, es una enfermedad muy caprichosa. La llamada gripe española, entre 1918 y 1919 dejó alrededor de 50 millones de muertos en todo el mundo. Algunas crónicas han calificado a la gripe española como "el mayor holocausto médico de la historia", el 40% de la población del mundo se vio afectada. Y de ahí, a través de diferentes épocas otros virus han atacado a los seres humanos como son los casos de la gripe aviar (también llamada asiática), que surgió a partir de un virus que afectó a los patos silvestres; la gripa de Hong Kong, a finales de los 60 del siglo pasado, que dejó una media de 1 millón de muertos pero que pudo ser controlada gracias a una vacuna que se desarrolló rápidamente, bueno y de ahí la gripe porcina a mediados de los 70 y nuevamente la aviar de 1997 y 2003, y la porcina de 2009, que en México la vivimos en carne propia porque el gobierno se organizó de tal manera que sus afectaciones no pasaron de unos cuantos casos. ¿Qué hay que hacer, qué medidas tomar? Pues las de siempre, no hay que olvidar que la gripa se transmite por fluidos. A la hora de estornudar procurar cubrirse la boca con la parte interna de la unión del brazo y antebrazo, lavarse las manos con frecuencia, incluso con gel de alcohol y estar muy pendiente de cualquier síntoma sospechoso, pero sobre todo proteger a los menores de edad, bebés, vamos, y a las personas de la tercera edad vacunarlas contra la influenza. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

¡Híjole! Efectivamente. La expresión conlleva trampa porque si el desempeño de Cruz Azul en los últimos 21 años hubiera sido otro muy distinto al que ha tenido en ese lapso de tiempo, seguramente mi hartazgo por el fútbol estaría matizado. Y cuando digo distinto me refiero a que si a sus aficionados nos hubiera regalado dos o tres títulos –no pido más-, probablemente estaría pegado a la pantalla siguiendo los pasos de la ex máquina cementera. ¿Mi decepción por el fútbol es por tanta “cruzazuleada”? No sé, tal vez, sin embargo creo que es algo genérico, el fútbol mexicano en general me tiene harto, lleno de extranjeros. Es mediocre, sin calidad, con jugadores muy medianos –por no decir pequeños, no tenemos cantera- exceptuando a dos o tres equipos, máximo cuatro, entre los cuales pondría en primer lugar –me cuesta trabajo decirlo- al América, Pachuca, León y Santos, y ya siendo muy generosos, agregaría al Monterrey y a los Tigres. Este último, el llamado “equipo de la década”, ha sido varias veces campeón pero desplegando un fútbol medroso, defensivo, a veces ultradefensivo, la versión del catenaccio (el cerrojo) a la mexicana a pesar de ese tremendo jugador que es Gignac. Y es que, caray, vamos para atrás, la mediocridad simulada de fútbol mexicano. Para nada son gratuitos los 0-7 contra Chile y el recientemente 0-4 con Argentina y, bueno, el baile de Brasil en el Mundial después de habernos emocionado con el 1-0 a Alemania. No tenemos con qué. Y perdónenme por salirme del tema, pero lo mismo pasa con los toros en México, igual, es una “fiesta” muy mala, de mucha simulación, en donde nos quieren vender a toros descastados, faltos de cornamenta, raza y bravura como una nueva versión de toros bravos catalogados como el “toro mexicano”, cornicortos y faltos de peso en general. Es por eso también que ya no sigo al toreo en este país. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Rubén Aburto Martínez es, desde hace 30 años, el propietario del restaurante "Apache 31", en esta capital. Es hermano del finado Contador público Efraín Aburto, quien fuera alto funcionario de la Universidad Veracruzana. Rubén es dado a saludar personalmente a sus clientes y en su restaurante siempre hay música romántica en vivo. Su especialidad es el chamorro, preparado de diferentes maneras, pero hay muchos platillos sabrosos, entre ellos el espagueti con camarones. Además, tiene un buen surtido de postres. Los fines de semana cuenta con menús muy económicos para las familias xalapeñas y de la región. En los desayunos da 10% de descuento con credencial del INAPAM.. Serafín Hernández, Eligio Morales, Alejandro Soto (M y M), José Luis Enríquez, Francisco Saucedo, Alberto Sosa, Efraín Martínez, Carlos Hernández, Raymundo Rodríguez B y Luis Sardiña son algunos de los clientes asiduos del restaurante. Foto de "Zona Turística".

Según el último conteo más o menos oficial, la cadena de tiendas (supermercados) Chedraui es una de las de más rápido crecimiento en los últimos años. Al día de hoy, cosa que subrayo y remarco a la vez, tienen 218 tiendas en el país, de las cuales 152 son Tienda Chedraui, 51 Súper Chedraui, 50 tiendas El Super (allá no hay tildes) en Estados Unidos y 15 con el formato Selecto, estas últimas materialmente constituyen otra dimensión a la, a veces, no muy sana costumbre de hacer “el súper”. A mi me enseñó mi padre que las compras del mercado las hacemos los hombres, dicho esto sin la menor connotación machista de la expresión. Cuando chamaco, lo recuerdo muy bien, antes de salir de casa, mi madre le recetaba de carrera a mi padre una lista de los enseres que hacían falta. No tenía que anotar nada porque el viejo tenía una memoria privilegiada. Antes debo decir que el que escribe está muy familiarizado con el tema porque en su juventud trabajó como supervisor general en una cadena de tiendas en donde, entre otras cosas, hasta “bacalao” mexicano aprendió a hacer y la regla de oro que en un súper nada se desperdicia. Y cuando digo nada, es nada. Pero volviendo a los mercaderes xalapeños, que están más evolucionados, hace pocos años sacaron un concepto que cada vez tiene más aceptación, Chedraui Selecto y ¡ah qué tiendas, da gusto ir a gastar en ellas! Este concepto lo sacaron para competir con Superama y City Market y cuidado que la han pegado. Ahí he comprado enseres verdaderamente selectos: quesos italianos taleggio, grana padano, parmesano, franceses como Rockefort y President, españoles como los manchego de oveja Don Bernardo y el vasco Idiazábal y aguas catalanas y asturianas gasificadas. Dirá usted ¡hay qué mamón malinchista!, pero ¡no!, el taleggio, que seguramente lo comió mi tocayo Marco Aurelio en la Roma de los Césares lo encontré a un precio de no dar crédito. Nada más una cosa, el pan de dulce creo que sí podría ser de mayor calidad. Felicidades al clan Chedraui, el del Nuevo Polanco es apantallante. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.