No cabe duda que son tiempos de mujeres, a pesar del Me Too, los Harvey Weinstein, Plácido Domingo (por cierto, una disculpa, en una anterior entrega lo defendí, pensaba que era un hombre honorable y resultó un vil acosador sexual) y ese encanto de feminista llamado Donald Trump. Y es que dos arquitectas irlandesas, Yvonne Farrell y Shelley McNamara, fundadoras de Grafton Architecs Studio, han sido anunciadas como las ganadoras del premio Pritzker, el también conocido como el Nobel de la arquitectura. Quienes me conocen saben que la arquitectura es de mis más grandes aficiones, junto al diseño de modas –sí, sigo a los grandes diseñadores desde chaval- y la cocina. De no haber sido administrador público seguramente hubiera sido o cocinero o arquitecto. Farrel y McNamara, a quienes no conocía, el jurado del Pritzker las definió así para otorgarles el premio: “Por su integridad en el enfoque de sus edificios [...], por su compromiso incesante con la excelencia en arquitectura, su actitud responsable hacia el medio ambiente, su capacidad de ser cosmopolitas al mismo tiempo que adoptan la singularidad de cada lugar en el que trabajan, por todos estos motivos y más, reciben el Premio Pritzker de Arquitectura 2020 ". Caray, pues qué fregonas –de chingonas- mujeres, además lo ganaron a dúo. El Pritzker se entrega desde 1978, el primero en recibirlo fue el estadounidense Philip Johnson, pero el segundo fue el reconocido arquitecto mexicano Luis Barragán. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

"En política, algo muy importante es la discreción. Su contrario, la lengua suelta, es veneno puro. No hay funcionario público moderado, eficiente, si tiene diarrea en la boca. Es mejor tener un zipper entre los dientes que una pecera llena de cangrejos que quieren caminar para allá y para acá. Los hombres, los varones no deben andar en chismes ni chistoretes. Los huevos los deben traer bien amarraditos. Sentir aquello bien fajado en el bajo vientre es tinte de caballero y exigencia de un funcionario público". Se lo dijo el entonces Secretario de Gobernación, Enrique Olivares Santana, al autor de libro: "Nada como el Poder", Raúl Cremoux, al entrar éste a laborar a esa dependencia.

En medio de esta madre de todas las tormentas que está provocando en China la epidemia del coronavirus, que de ser un problema de salud amenaza con trastocar la economía mundial, el panorama para México es bueno, por supuesto si se hacen bien las cosas. Para esto no hay que perder de vista el peso que tiene la economía del gigante asiático en relación a la del resto del mundo. Representa nada más el 18% del PIB del orbe. Y en medio de ese vendaval acaba de salir el reporte de las cifras del año 2019 del comercio entre los Estados Unidos y nuestro país. Este tipo de notas son de las que me gusta dar (a pesar de los pesares). De acuerdo con datos del Departamento de Comercio del vecino país, el año pasado la suma de exportaciones e importaciones entre ambos países alcanzó los ¡614,500 millones de dólares! Nuevo máximo histórico, con lo que México se ubicó como el principal socio comercial de EE UU. El país desplazó en el rubro a China y Canadá, los otros principales socios junto con nosotros de los gringos. Nada más chequen las cifras para que vean en qué liga jugamos. El mercado con México representó el 14.82% del total de comercio exterior de nuestro vecino, por arriba de Canadá, 14.77%; China, 13.5%; Japón, 5.3%; Alemania, 4.5%; Corea del Sur, 3.2%; Reino Unido, 3.2%; Francia 2.3%; India, 2.2% y Taiwán, 2%. El Gran Circo del comercio exterior mundial. Y, además, la balanza comercial nos fue favorable, les vendimos 358,126 MDD en contra de los 256,374 MDD que nos vendieron ellos. Es decir, un superávit de 101,751 MDD, ¡un mundo de dinero, y de manufacturas! Faltan las cifras de productos frescos y de las materias primas. Con información de El Financiero (5-02-2020). Lo publica Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

En los años 30 del siglo pasado, armado con una cámara "Pathé Baby" de 9.5 mm., el médico José Buil Belenguer filmó escenas de su familia y de la vida cotidiana en Papantla, Veracruz, donde él residía. Buena parte de esos materiales con sabor a vainilla y nostalgia los usaron su nieto, José Buil Ríos, y Marisa Sitach, para realizar la cinta documental "La línea paterna" (1995), una obra de arte incluida en el acervo fílmico del Museo de Arte Moderno de Nueva York y en la cineteca Nacional de México. Con el mismo afán de recobrar el tiempo, José Buil se afana ahora en la posproducción de la película "Los crímenes del Mar del Norte", escrita y dirigida por él mismo, que aborda los crímenes que cometió Goyo Cárdenas en la ciudad de México, en agosto y septiembre de 1942. Lo publicaron en "El Cultural", suplemento de "La Razón".. ¿Ya vieron el documental sobre su tierra Sergio Villa, Edmundo Martínez Zaleta, Domingo Yorio Saqui, Jaime Sastré Buil, Carlos Juan Islas y Daniel del Angel Pérez?

Este Carrusel lo escribo no para calmar la ansiedad de nadie que se encuentre preocupada por la pandemia que ha significado el surgimiento del virus del coronavirus en China. Siempre hay que estar atentos y preparados ante la posible expansión del virus por el mundo, y en caso de que se llegasen a presentar personas afectadas. Miren, la gripe (gripa) común, así como no queriendo, se cobra la vida de entre medio millón y un millón de personas al año, según la Organización Mundial de la Salud. Tan solo en EE UU, en donde llevan registros estadísticos muy detallados en materia de salud, alrededor de 40 mil personas mueren al año. Aquí habría que decir que estos registros incluyen decesos causados por neumonía. La gripa es un padecimiento muy común que suele mutar cada vez que puede, es una enfermedad muy caprichosa. La llamada gripe española, entre 1918 y 1919 dejó alrededor de 50 millones de muertos en todo el mundo. Algunas crónicas han calificado a la gripe española como "el mayor holocausto médico de la historia", el 40% de la población del mundo se vio afectada. Y de ahí, a través de diferentes épocas otros virus han atacado a los seres humanos como son los casos de la gripe aviar (también llamada asiática), que surgió a partir de un virus que afectó a los patos silvestres; la gripa de Hong Kong, a finales de los 60 del siglo pasado, que dejó una media de 1 millón de muertos pero que pudo ser controlada gracias a una vacuna que se desarrolló rápidamente, bueno y de ahí la gripe porcina a mediados de los 70 y nuevamente la aviar de 1997 y 2003, y la porcina de 2009, que en México la vivimos en carne propia porque el gobierno se organizó de tal manera que sus afectaciones no pasaron de unos cuantos casos. ¿Qué hay que hacer, qué medidas tomar? Pues las de siempre, no hay que olvidar que la gripa se transmite por fluidos. A la hora de estornudar procurar cubrirse la boca con la parte interna de la unión del brazo y antebrazo, lavarse las manos con frecuencia, incluso con gel de alcohol y estar muy pendiente de cualquier síntoma sospechoso, pero sobre todo proteger a los menores de edad, bebés, vamos, y a las personas de la tercera edad vacunarlas contra la influenza. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

¡Híjole! Efectivamente. La expresión conlleva trampa porque si el desempeño de Cruz Azul en los últimos 21 años hubiera sido otro muy distinto al que ha tenido en ese lapso de tiempo, seguramente mi hartazgo por el fútbol estaría matizado. Y cuando digo distinto me refiero a que si a sus aficionados nos hubiera regalado dos o tres títulos –no pido más-, probablemente estaría pegado a la pantalla siguiendo los pasos de la ex máquina cementera. ¿Mi decepción por el fútbol es por tanta “cruzazuleada”? No sé, tal vez, sin embargo creo que es algo genérico, el fútbol mexicano en general me tiene harto, lleno de extranjeros. Es mediocre, sin calidad, con jugadores muy medianos –por no decir pequeños, no tenemos cantera- exceptuando a dos o tres equipos, máximo cuatro, entre los cuales pondría en primer lugar –me cuesta trabajo decirlo- al América, Pachuca, León y Santos, y ya siendo muy generosos, agregaría al Monterrey y a los Tigres. Este último, el llamado “equipo de la década”, ha sido varias veces campeón pero desplegando un fútbol medroso, defensivo, a veces ultradefensivo, la versión del catenaccio (el cerrojo) a la mexicana a pesar de ese tremendo jugador que es Gignac. Y es que, caray, vamos para atrás, la mediocridad simulada de fútbol mexicano. Para nada son gratuitos los 0-7 contra Chile y el recientemente 0-4 con Argentina y, bueno, el baile de Brasil en el Mundial después de habernos emocionado con el 1-0 a Alemania. No tenemos con qué. Y perdónenme por salirme del tema, pero lo mismo pasa con los toros en México, igual, es una “fiesta” muy mala, de mucha simulación, en donde nos quieren vender a toros descastados, faltos de cornamenta, raza y bravura como una nueva versión de toros bravos catalogados como el “toro mexicano”, cornicortos y faltos de peso en general. Es por eso también que ya no sigo al toreo en este país. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Según el último conteo más o menos oficial, la cadena de tiendas (supermercados) Chedraui es una de las de más rápido crecimiento en los últimos años. Al día de hoy, cosa que subrayo y remarco a la vez, tienen 218 tiendas en el país, de las cuales 152 son Tienda Chedraui, 51 Súper Chedraui, 50 tiendas El Super (allá no hay tildes) en Estados Unidos y 15 con el formato Selecto, estas últimas materialmente constituyen otra dimensión a la, a veces, no muy sana costumbre de hacer “el súper”. A mi me enseñó mi padre que las compras del mercado las hacemos los hombres, dicho esto sin la menor connotación machista de la expresión. Cuando chamaco, lo recuerdo muy bien, antes de salir de casa, mi madre le recetaba de carrera a mi padre una lista de los enseres que hacían falta. No tenía que anotar nada porque el viejo tenía una memoria privilegiada. Antes debo decir que el que escribe está muy familiarizado con el tema porque en su juventud trabajó como supervisor general en una cadena de tiendas en donde, entre otras cosas, hasta “bacalao” mexicano aprendió a hacer y la regla de oro que en un súper nada se desperdicia. Y cuando digo nada, es nada. Pero volviendo a los mercaderes xalapeños, que están más evolucionados, hace pocos años sacaron un concepto que cada vez tiene más aceptación, Chedraui Selecto y ¡ah qué tiendas, da gusto ir a gastar en ellas! Este concepto lo sacaron para competir con Superama y City Market y cuidado que la han pegado. Ahí he comprado enseres verdaderamente selectos: quesos italianos taleggio, grana padano, parmesano, franceses como Rockefort y President, españoles como los manchego de oveja Don Bernardo y el vasco Idiazábal y aguas catalanas y asturianas gasificadas. Dirá usted ¡hay qué mamón malinchista!, pero ¡no!, el taleggio, que seguramente lo comió mi tocayo Marco Aurelio en la Roma de los Césares lo encontré a un precio de no dar crédito. Nada más una cosa, el pan de dulce creo que sí podría ser de mayor calidad. Felicidades al clan Chedraui, el del Nuevo Polanco es apantallante. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

La historia detrás de la historia que cuenta Elena Poniatowska (Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, París, 19 de mayo de 1932) en su más reciente novela ‘El amante polaco’ (SEIX BARRAL, 2019), en la cual revela un pasaje –lo entiendo así- autobiográfico de su vida, que en la realidad sucedió alrededor de 60 años atrás, confieso que me ha devuelto la capacidad de asombro. Y no porque haya sido algo inaudito, esas cosas eran muy comunes antes, simplemente porque ha de haber sido un peso muy grande el que la Premio Cervantes ha venido cargando durante todo ese tiempo como para transparentarlo ahora. Resulta que, como ustedes ya deben saber, la galardonada periodista hizo una confesión pública de que el admirado Juan José Arreola, el deslumbrante escritor –‘Confabulario’ es una especie de manual para quien se quiere dedicar a escribir- abusó de ella en su juventud. Elena dice con todas sus letras que, Arreola, fallecido en 2001, habría abusado de ella en 1954, así lo corrobora en una entrevista que concedió Excélsior. Narra en la entrevista ese episodio cuando visitaba una vez a la semana a Arreola –participaba ella de un taller literario que impartía el escritor-. La agresión sexual no paró ahí, la dejó embarazada. Voy a decir algo políticamente incorrecto, espero no ofenda a nadie, y tampoco lo digo para justificar a Arreola, pero sucede que antes los hombres se relacionaban de manera diferente con las mujeres. El acoso era algo muy normal, antes eufemísticamente se llamaba “seducción”. ¡Caray, vaya desmistificación la de Elena, he quedado anonadado! Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Son de esas cosas incomprensibles –para quien muere por él-, pero al escribiente no más no le entra. En mi escala de valores culinarios ocupa uno de los lugares más bajos. Ahora que, consciente de que en gustos se rompen géneros, como diría el presidente López Obrador que dice que dijo Bora Milutinóvic, va con todo respeto, cada quien y sus gustos. Porque no dejo de reconocer que es una comida muy práctica, que se compra en cualquier súper que tenga sushi bar y a comer en casa porque no necesita ni de microondas, en frío, remojadito en soy sauce, su wasabi y el jengibre encurtido, pero exquisito exquisito que digamos ¡no, qué bárbaro!, pues no más no. El sushi es como la hamburguesa, la reina del fast food, pero si a esas vamos la verdad es que me quedo con una suculenta de Carlos yunior. Es que para comer arroz hay que comerlo como dios manda, hasta el rojo con menudencias lo prefiero en lugar del afamado plato oriental. Los españoles y los italianos han hecho del arroz algo grandioso, y también los árabes, y si a esas vamos, en esa línea de platillos fríos prefiero un buen Tabule (Tabulé, Taboule o Tabbouleh), no hay punto de comparación. El sushi es una comida muy simple que se hace a base de arroz cocido, aderezado de vinagre de arroz y un toque de azúcar –es la receta que conozco- y de ahí adorne los rollos con lo que quiera, ¡no! No hay nada como un buen arroz sazonado como se debe y cocido a fuego lento, yo me lo refino con un buen mole poblano, tlatonile, en paella o Jambalaya, y a chuparse los dedos se ha dicho. Provecho. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

"En Brasil- esa extraña y original tierra donde los escritores son tan famosos como los jugadores de futbol, como dijera Mario Vargas Llosa-, con la muerte de Jorge Amado (el 6 de agosto de 2001) se le agrió a "Gabriela" el aroma a clavo y se le ennegreció la piel canela. "Doña Flor" ya no quiere saber más de sus dos maridos. "Tereza Batista" ya descansó de la guerra. A "Tiesta" ya no le interesan sus orígenes eb Agreste y los gitanos de "Toscaia Grande" muestran su cara más oscura. Las prostitutas de "Bahía de Todos los Santos" son las más desganadas de las que saben lo que tienen y cómo lo ofrecen, hasta dónde, a quién y por cuánto. Su "Bahía" "es como todas las mujeres de mis novelas: bella, sensual, ardiente"; es como una mujer que se quiere y se desea tener", decía) está de luto. Forman parte de la obra de este prolífico escritor- 32 libros- que se han vendido por millones en casi cincuenta idiomas- que perdurará". Se publica en el libro: "Pasajeros con destino. De escritores y otros viajeros", de Luis Gastélum,.